América Latina
BUENOS AIRES (Reuters) - Fernández es más que un apellido repetido en Argentina. Esta semana se terminó de convertir en un sinónimo de poder con la asunción del tercer ministro llamado así bajo las órdenes de la presidenta, Cristina Fernández.
Aníbal, el ministro de Justicia; Alberto, el jefe de Gabinete; y Carlos, el nuevo ministro de Economía, son tres funcionarios clave del gabinete y tienen en sus manos, junto con el de Planificación, Julio de Vido, los asuntos más calientes de la gestión gubernamental.
Aníbal y Alberto son además dos de los cuatro ministros, de un total de 10 que integran el gabinete, que han ocupado el cargo desde el inicio del Gobierno de Néstor Kirchner en mayo del 2003, junto al de Trabajo, Carlos Tomada, y De Vido.
Kirchner fue sucedido en el poder en diciembre del 2007 por su esposa Cristina Fernández, quien apostó desde el inicio a una continuidad de Gobierno.
Analistas esperan que Carlos Fernández, quien reemplazó a Martín Lousteau, tenga un bajo perfil, a diferencia de los otros dos ministros Fernández que suelen ser los defensores del Gobierno ante los medios de comunicación.
"Se fue Lousteau y creció la gran familia Fernández," fue uno de los títulos del diario Crítica de la Argentina.
Sin embargo, la presidenta no podrá ser acusada de nepotismo porque ninguno de "sus" Fernández son de su familia.
(Reporte de César Illiano, Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters