México
Un funcionario de la Presidencia de México acusado de haber robado celulares de personal de Estados Unidos en la cumbre norteamericana celebrada en Nueva Orleans negó el cargo y señaló que sólo recogió los aparatos con la intención de devolverlos a sus dueños.
"Al percatarme de que habían sido olvidados por sus propietarios, y toda vez que la gran mayoría de las comitivas de los tres países (Estados Unidos, México y Canadá) habían abandonado el hotel-sede, recogí dos aparatos de telefonía celular con el propósito de entregarlos a sus propietarios", afirmó Rafael Quintero, subdirector de Avanzada de la Presidencia mexicana.
El jueves, Ricardo Alday, portavoz de la Embajada mexicana en Washington, sostuvo que por ese episodio Quintero "fue despedido en cuanto aterrizó en la Ciudad de México proveniente de Nueva Orleans en un vuelo comercial al finalizar la cumbre" entre Estados Unidos, México y Canadá.
El episodio tuvo amplio despliegue este viernes en la prensa mexicana.
En un comunicado con su firma difundido este viernes, Quintero explicó que alcanzó a llegar a una ceremonia posterior a la conferencia de prensa final que dieron los gobernantes de los tres países, pero aseguró que no halló "el canal adecuado para poder encontrar a los propietarios de ambos" celulares.
Detalló que tras ese acto final se desplazó al aeropuerto para cumplir labores con la salida del avión presidencial y dos horas más tarde salía su vuelo para Dallas pero, afirmó, como no tenía tiempo de volver al hotel le pidió a una "conductora de apoyo que entregara ambos celulares en la recepción del mismo hotel-sede por si sus dueños los reclamaban".
Admitió que fue interrogado por agentes del Servicio Secreto estadounidense, a quienes les señaló "con toda tranquilidad que la conductora estaba en camino a la recepción del hotel para entregarlos" y, según indicó, "fue ahí cuando me señalaron específicamente que se los diera al personal del mismo Servicio Secreto".
Terra/AFP
