Estados Unidos
Un año después de una redada a plena luz del día en un centro comercial, los habitantes de un barrio mexicano en Chicago todavía se sienten sacudidos por su encuentro con lo que describen como "ese monstruo, la migra".
En una conmemoración del hecho, realizada el jueves en el Little Village Discount Mall, muchas mujeres recordaron cuando los agentes federales de inmigración irrumpieron en el lugar con sus armas en la mano, bloqueado salidas y asustando a los presentes.
"Dejó una profunda cicatriz de miedo", dijo Dion Miller Pérez, directora ejecutiva del Proyecto de Educación Comunitaria Telpochcalli. "La gente teme que vuelva a suceder".
En el último año, la organización ha realizado talleres de escritura para ayudar a las personas a lidiar con los temores causados por la operación federal.
En abril del año pasado, agentes de inmigración entraron al centro comercial y cerraron las salidas, como parte de una investigación de documentos falsos.
Muchos fueron arrestados y al menos 22 personas, incluyendo el padre de un concejal de Chicago, fueron acusados de un complot para producir más de 15.000 documentos falsos _ como tarjetas de seguridad social y licencias de conducir _ al año.
La portavoz de los servicios de inmigración Gail Montenegro declinó comentar sobre la investigación o la conmemoración del jueves, diciendo que el caso aún está pendiente.
Activistas han criticado desde hace tiempo allanamientos de inmigración incluidos los realizados la semana pasada en lugares de trabajo en cinco estados, en los que hubo centenares de arrestos. Los activistas dicen que el método es innecesariamente violento y aumenta la desconfianza en las autoridades de inmigración.
Pero autoridades federales defienden el sistema, diciendo que es una forma efectiva de reducir la actividad ilegal.
Terra/AP