INMIGRACIÓN
Galo Quintanilla Washington, 25 abr (EFE)- Varias asociaciones pro inmigrantes criticaron hoy una propuesta del Departamento de Seguridad Nacional que forzará el despido de empleados con discrepancias en su Seguro Social, lo que causará pérdidas por 1.000 millones de dólares.
En opinión de estas organizaciones de defensa de los derechos civiles, que encabeza la Unión Americana por las Libertades civiles (ACLU, según sus siglas en inglés), el reglamento "No Match" no evitará la inmigración ilegal y causará un cuarto de millón de despidos, por lo que debe ser desestimado.
La ACLU sostiene que el proyecto presentado por el Departamento de Seguridad Nacional (HSD, por sus siglas en inglés) es igual al que los tribunales suspendieron hace un año por considerar que no ofrecía suficientes garantías a los trabajadores.
El documento prevé que todos aquellos trabajadores, cuyos datos de contrato no coincidan con los del registro de la Administración de la Seguridad Social (SSA, según sus siglas en inglés), sean despedidos si no los rectifican en un plazo de 90 días.
Lucas Guttentag, representante de la ACLU, explicó en una conferencia telefónica que el reglamento "causaría perdidas de más de mil millones de dólares a las empresas en concepto de despidos y procesos de contratación", según un estudio de la Cámara de Economistas.
Para justificar el despido el empresario usará la carta "No Match", que envía la SSA cuando los datos entregados por su trabajador no coinciden con los de sus bases de datos.
Marielena Hincapié, miembro del Centro Nacional de Inmigración, explicó a Efe que los 90 días son un período insuficiente, "para estas correcciones, la SSA solicita documentos que a menudo requieren meses de trámite".
Según Hincapié, de entrar en vigor, la "No Match" provocaría el despido injustificado de trabajadores que en realidad tienen sus papeles en regla, "muchos de ellos, además, ciudadanos americanos".
Desde la ACLU sostienen también que el procedimiento va en contra de los derechos de los trabajadores ya que se usarán datos fiscales que están protegidos como información confidencial por la legislación estadounidense.
Según los detractores de la medida, las bases de datos de la SSA tampoco son fiables, puesto que en muchas ocasiones las diferencias detectadas se deben a errores del propio registro como confusiones en la transcripción de nombres, apellidos o fechas de nacimiento.
"En cualquier caso, estos documentos- la cartas 'No Match'- no demuestran que el trabajador diera datos falsos voluntariamente y no se pueden usar como pruebas en su contra", añadió Michele Waslin, abogado de Centro de Políticas Inmigratorias.
La ACLU considera además que el proyecto del HSD no servirá para disminuir el número de trabajadores ilegales en los Estados Unidos.
Según sostuvo Marialena Hincapié, "trabajarán sin estar registrados y cobrarán en dinero negro aumentando los problemas que ya existen".
Sarita Gupta, directora de la organización Trabajadores Inmigrantes con Salarios Bajos, recordó que "aunque los inmigrantes ilegales abandonarán el país de resultas de esta iniciativa, perderíamos 7,2 millones de trabajadores necesarios".
Desde la coalición piden a la administración que se aproxime al problema de otra manera.
"La acción contra la inmigración ilegal -añadió Hincapié- debería centrarse en el control del cumplimiento de las leyes federales en materia de trabajo por parte de las empresas y no de los trabajadores", añadió Hincapié.
Los detractores de la "No Match" también advirtieron del peligro de que algunos empresarios usen este sistema para disuadir a sus trabajadores de reivindicar mejoras salariales o manifestarse por sus derechos.
Acabado el periodo de sugerencias,que finalizaba hoy, el nuevo proyecto del reglamento "No Match" deberá ser presentado ante la justicia en el plazo máximo de dos meses. EFE gqm/pgp/ma
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