América Latina
Un granjero brasileño que había sido amenazado de muerte por denunciar a madereros ilegales ante las autoridades fue asesinado, informaron los medios de comunicación el sábado.
Emival Barbosa Machado, de 50 años, recibió tres balazos cuando salía de su casa el viernes en la ciudad de Tucurui, en el este de la región amazónica, dijo la cadena televisiva Globo TV.
Machado había reportado a menudo las talas y el embarque ilegal de madera en Pará, el estado donde en 2005 fue asesinada la monja y activista norteamericana por la conservación de la selva tropical Dorothy Stang.
Machado le dijo a la agencia gubernamental de protección ambiental, Ibama, que los colonos se veían obligados a entregar madera a los madereros y eran asesinados si se negaban.
"El presentó varias denuncias y nosotros confiscamos maderas y embarcaciones gracias a sus reportes", dijo Aníbal Picanco, superintendente de Ibama en Pará, en una entrevista televisiva.
Picanco negó que agentes de Ibama hayan informado sobre Machado a los madereros ilegales.
Pará es el centro de una operación contra la tala ilegal que ha llevado a conflictos entre la policía y los madereros, luego que fotos tomadas por satélite mostrasen que esa actividad en el Amazonas se ha incrementado luego de tres años de declinación.
En febrero, las autoridades confiscaron 300 metros cúbicos de madera y cerraron tres aserraderos en la ciudad de Tailandia, en Pará.
Unos 2.000 enfurecidos residentes quemaron neumáticos, bloquearon caminos y obligaron a trabajadores de Ibama a escapar, y el gobierno envió a la policía federal y soldados para restaurar el orden.
Terra/AP