RUSIA-ARMAS
Moscú, 27 abr (EFE)- Un directivo de la planta rusa Izhmash, que produce los fusiles automáticos Kalashnikov, incluyó hoy a Estados Unidos en la lista de países que fabrican sin licencia versiones pirateadas de ese arma mundialmente conocida.
"EEUU nos acusa de piratear sus productos electrónicos, pero ellos mismos fabrican bastantes cantidades de nuestros Kalashnikov y de otros fusiles diseñados sin licencia en base a nuestro modelo", afirmó el director de cooperación internacional de Izhmash, Alexandr Zavarzin.
El gerente desmintió que la desaparecida URSS permitiera a todos sus antiguos aliados del bloque comunista fabricar a su antojo los Kalashnikov, y afirmó que en cada caso se expedía la correspondiente licencia, "habitualmente por un plazo de diez años prorrogables".
"Las últimas de estas licencias vencieron en la década de 1990.
Rusia no las prorrogó", puntualizó Zavarzin en entrevista a la agencia Interfax.
Añadió que "algunos estados, como Alemania, abandonaron de buena fe la producción de nuestros fusiles, pero otros todavía continúan fabricándolos tras haber cambiado ligeramente su diseño exterior y el nombre".
"Hoy por hoy, los fusiles Kalashnikov los producen en el mundo sin licencia, de forma pirata, más de diez plantas de Bulgaria, Rumanía, Polonia, Israel, China y otros países", puntualizó.
El gerente subrayó que el único fabricante original de los fusiles es Izhmash, que ha desarrollado sus propiedades tecnológicas y constructivas, consiguiendo que sean aún más seguros y modernos en lo que se refiere a los materiales empleados.
"Nosotros garantizamos la calidad de nuestro fusil automático.
Hemos conseguido mantener el control completo de la calidad, y en los últimos cinco o seis años no hemos recibido ni una sola reclamación", manifestó.
Añadió que las licencias que expide actualmente Rusia, como para la producción de 100.000 Kalashnikov en Venezuela, solo permiten la reventa de los fusiles a terceros países por autorización expresa del fabricante y de las autoridades rusas.EFE si/ma
Terra/EFE