Irak-violencia-política
El movimiento del clérigo radical chiita Moqtada Sadr rechazó el domingo las cuatro condiciones impuestas por el primer ministro iraquí Nuri al-Maliki para poner fin a la campaña gubernamental, con ayuda del ejército estadounidense, contra las milicias chiitas.
"El primer ministro parte del principio que su gobierno tiene derecho a hacer todo lo que quiere", declaró a la AFP el portavoz de los sadristas Salah al Obeidi, quien reiteró el llamamiento en favor de un "diálogo objetivo" con las autoridades para afrontar la crisis.
El sábado, Maliki había declarado a la cadena Al Arabiya que imponía cuatro condiciones para poner fin a sus ataques contra todos los grupos armados, "no solamente el Ejército del Mahdi" (la milicia de Sadr).
"Entregar todas las armas pesadas, no inmiscuirse nunca en el trabajo de los departamentos gubernamentales, ni en la labor de la policía y el ejército y liberar a las personas desaparecidas", precisó.
El ejército iraquí lanzó a finales de marzo una operación contra las milicias chiitas que actúan en el sur de Irak. En los combates murieron al menos 700 personas, según la ONU.
Moqtada Sadr amenazó el 19 de abril con una "guerra abierta" si los ataques contra su milicia, que se trasladaron después al barrio de Sadr City, feudo de la milicia chiita en Bagdad, no cesaban.
El clérigo radical llamó el viernes a sus seguidores a detener los enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales y a retirarse de las calles de Sadr City, donde murieron más de 400 personas en los combates.
Terra/AFP