Mientras el aspirante demócrata a la Casa Blanca y senador por Illinois Barack Obama trata de dejar huella en la escena nacional, su pasado le pisa los talones.
Obama no debatirá más a Clinton

Obama fue acusado de elitista tras decir que la gente de los pequeños pueblos se aferró a las armas y a la religión debido a la amargura de décadas de empleos perdidos.
Por otra parte, tanto Clinton como el candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, cuestionaron el patriotismo de Obama destacando sus vínculos con su ex pastor Jeremiah Wright, que protagonizó encendidos discursos sobre el país y la raza.
Y estos ataques son susceptibles de incrementarse si Obama gana la investidura del partido, según analistas.
Pero lo que importa es si los ataques lograrán alejar a los votantes favorables a Obama o si ayudarán simplemente a motivar a la base republicana, dijo Mark Hansen, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Chicago.
"La cuestión es por quién se declinará la gente en el medio", añade Hansen. Hay mucho más barro para ser lanzado a Obama, dicen los analistas.
"Sus rivales, especialmente conforme se acerque a las elecciones generales, tratarán de asociarlo a gente con pasados controvertidos", advirtió el columnista político del Chicago Sun Times, Lynn Sweet.
Terra/AFP