El Mundo
Los ciudadanos de Roma eligieron a su primer alcalde derechista desde la Segunda Guerra Mundial, lo que dio a los seguidores conservadores de Silvio Berlusconi otra gran victoria, de acuerdo con los resultados de las elecciones locales presentados el lunes.
Gianni Alemanno ganó 53,6% de los votos contra el 46,3% de Francesco Rutelli, el candidato de centro-izquierda, quien fuera alcalde de la ciudad en dos ocasiones, según indicó la municipalidad.
El candidato conservador comenzó la carrera con un perfil bajo, pero se sumó exitosamente al impulso del triunfo de Berlusconi en las elecciones nacionales hace dos semanas para ganar la segunda vuelta contra Rutelli que se realizó el domingo y el lunes.
Hasta ahora, la capital italiana ha sido gobernada principalmente por cristianos demócratas o autoridades izquierdistas.
La segunda vuelta electoral se efectuó después de una campaña enfocada en combatir la delincuencia y construir una infraestructura muy necesaria en la ciudad.
Cientos de simpatizantes de Alemanno celebraron en la Plaza del Campidoglio frente a las oficinas municipales, agitando banderas italianas y cantado el himno nacional.
Horas antes, en su oficina, Alemanno prometió ser un alcalde para todos los ciudadanos.
"Esto no fue una victoria para un partido sino para la totalidad de Roma", declaró. "El resultado muestra que recibí un apoyo generalizado y que lo tomaré en cuenta cuando gobierne la ciudad".
Alemanno centró su campaña en las demandas para mejorar la seguridad, en medio del aumento de los delitos imputados principalmente a extranjeros. Impulsó un cambio después de 15 años de gobiernos de centro-izquierda dirigidas primero por Rutelli y después por Walter Veltroni, quien renunció al puesto a comienzos del año para postularse como rival de Berlusconi en las elecciones nacionales.
Alemanno, que fuera ministro de agricultura durante uno de los mandatos de Berlusconi, es un dirigente de la Alianza Nacional, un antiguo partido neofacista que amplió su sector al volverse conservador y aliado clave de Berlusconi.
Terra/AP