TÚNEZ-FRANCIA
Túnez, 28 abr (EFE)- El presidente francés, Nicolás Sarkozy, inició hoy en Túnez una visita de Estado para defender su proyecto mediterráneo, mantener a su país como principal socio económico y establecer un compromiso sobre los flujos migratorios.
La delegación francesa comenzó hoy una visita de dos días y esta misma tarde el presidente Sarkozy se reúne, a solas, en Túnez capital con su anfitrión, Zine el Abidín Ben Alí.
Túnez apoya el proyecto francés de Unión para el Mediterráneo, que Sarkozy iniciará el 13 de julio próximo durante la cumbre de jefes de Estado de la Unión Europea (UE) y los países ribereños que tendrá lugar en París.
Sarkozy hizo constar que su proyecto no tiende a "enterrar" el proceso de cooperación euromediterránea establecido en Barcelona en noviembre de 1995, que sigue su curso, sino a "afinarlo" y darle un mayor empuje.
El mandatario francés dijo comprender la desilusión de los países de la ribera sur sobre el balance de Barcelona para justificar su proyecto, que según reiteró tampoco representa un premio de consolación a Turquía a cambio de negarle su entrada en la Unión Europea.
Sarkozy ha propuesto que la futura secretaría general de la Unión para el Mediterráneo radique en la ribera sur, y a ello están postulando Túnez y Marruecos, ambos países amigos de Francia.
En su anterior visita a Marruecos, en octubre pasado, Sarkozy firmó una serie de contratos, entre ellos la venta de una fragata militar y de una línea de alta velocidad entre Tánger y Casablanca, aunque no pudo vender el avión militar "Rafale".
En Túnez, medios franceses han previsto la firma de contratos por unos 2.000 millones de euros, esta cifra incluye aviones "Airbus" para la compañía civil tunecina y los equipamientos de una nueva central térmica, concedidos a la firma "Alstom".
Francia ofrece también a Túnez ayuda para construir una central nuclear para uso civil, y el acuerdo-marco que será parafraseado esta noche es similar al que París estableció con Marruecos, Libia y Argelia.
El ministro francés de Inmigración, Brice Hortefeux, firmará un acuerdo sobre el control de flujos migratorios que consta de dos tramos, por un lado compromete a Túnez a luchar contra la emigración ilegal, y, a cambio, Francia creará cupos de trabajadores que podrán emigrar legalmente a Europa.
Todo ello configura la "luna de miel" que, según medios oficiales tunecinos, están viviendo Francia y Túnez desde los tiempos del anterior presidente francés, Jacques Chirac, amigo personal de Ben Alí.
La secretaria de Estado, Rama Yade, crítica con los países que no cumplen los derechos del hombre, se reunirá con las ONG tunecinas de ese sector. EFE mo/cla
Terra/EFE