UE-Italia-transporte-aviación-política
La Comisión Europea invitó el martes al jefe del gobierno electo de Italia, Silvio Berlusconi, a respetar las reglas europeas para salvar a la aerolínea Alitalia de la quiebra, luego de que éste declarara que podría ser nacionalizada.
"La decisión de nacionalizar (una empresa) no nos concierne, pero si hay transferencia de los recursos del Estado, eso depende claramente de las reglas sobre las ayudas del Estado", advirtió el portavoz a cargo de los Asuntos de Competencia, Jonathan Todd.
Alitalia, propiedad en 49,9% del Estado italiano, ya se ha beneficiado de ayudas públicas y no está autorizada a recibir nuevos financiamientos públicos hasta 2011.
Berlusconi, que se opone a la oferta de compra realizada por Air France-KLM, busca desesperadamente una solución para evitar su quiebra.
"Seguimos buscando la creación de un grupo de nuevos accionistas dispuestos a comprar la compañía. Lo hago en respeto de la Unión Europea. Pero atención: (...) también podríamos tranquilamente decidir la compra de Alitalia por parte del Estado, por parte de los ferrocarriles", (FS), una empresa pública, amenazó el martes.
"Necesitamos una Europa que nos ayude y no que nos dificulte las cosas", advirtió.
"No creo que eso pueda hacerse", estimó no obstante Umberto Bossi, jefe de la Liga del Norte y principal aliado de Berlusconi, en referencia a una eventual compra de Alitalia por FS.
La Comisión Europea amenaza con arruinar los planes de Berlusconi.
El préstamo de emergencia de 300 millones de euros que el jefe de gobierno saliente, Romano Prodi, decidió conceder a Alitalia la semana pasada, en concertación con Berlusconi, no convenció a la Comisión, que pidió aclaraciones.
"Me temo que no es fácil para el gobierno italiano probar que no es una ayuda pública", estimó el comisario europeo para el Transporte, Jacques Barrot.
El desembolso de ayudas públicas a las empresas está estrictamente reglamentado en la Unión Europea.
Terra/AFP