HISTORIA-NAVEGACIÓN
José Luis Picón Málaga (España), 29 abr (EFE)- El Galveztown, un bergantín de 1779 que participó en la guerra de la Independencia de Estados Unidos, volverá a surcar los mares cuando dentro de dos años sea botada una réplica, cuya construcción arrancará el 9 de mayo en la ciudad española de Málaga con la colocación de la cuaderna maestra.
El buque era propiedad de Bernardo de Gálvez, un brigadier del Ejército de Tierra español que, paradójicamente, tuvo una importante faceta náutica en esa guerra y que es considerado uno de los más destacados militares españoles del siglo XVIII, como explicó hoy el presidente de la Liga Naval de Andalucía, Rafael Díaz Nogueras.
De Gálvez apoyó a los rebeldes norteamericanos ya antes de su declaración de guerra a Inglaterra, mantuvo una gran amistad con el que sería primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, y dio de su propio bolsillo apoyo económico a los sublevados.
El militar español comprendió la importancia de conquistar las entradas del río Misisipi y de situarse a las espaldas de los ingleses, que verían así cortada la posibilidad de auxilio de su país, y en esa tarea la bahía de Pensacola (Florida) era "un enclave importantísimo", añadió Díaz Nogueras.
La operación de desembarco en esa bahía fue abortada en dos ocasiones por sendos temporales, pero finalmente De Gálvez lo logró en solitario el 18 marzo de 1781 a bordo del Galveztown, después de observar la noche anterior discretamente a bordo de un bote la orientación de los cañones colocados en los fortines ingleses.
La participación española en esas actividades quedó oculta para evitar lo que podría haber supuesto una declaración de guerra de Inglaterra a España, y con el correr de los años estos apoyos han sido poco conocidos por este motivo, según Francisco Sánchez Guitard, del departamento de Patrimonio Histórico de los astilleros Nereo, uno de los lugares donde se construirá el buque.
La colocación de la cuaderna maestra tendrá "un gran simbolismo", puesto que para esta pieza y todo el costillaje de la nave se emplearán cincuenta metros cúbicos de madera donada por el Principado de Asturias y de roble de Virginia donado por el pueblo estadounidense.
En la construcción del bergantín, de veintiún metros de eslora y ocho de manga, y con dos palos, intervendrán astilleros de España y de los Estados Unidos, que participarán en un programa de intercambio y aprendizaje sobre la carpintería de ribera.
El buque no sólo se construirá en Málaga, sino que los mástiles se crearán en Mystic Seaport (Connecticut, EEUU), un pueblo ballenero del siglo XVII, y los botes auxiliares, en Saint Augustine (Florida), mientras que para la arboladura y la investigación histórica sobre las cuerdas y la cabuyería contarán con la colaboración del Museo Naval de Madrid.
Una vez botado, está previsto que el bergantín vuelva a cruzar el Atlántico, toque puertos como el de Nueva York y entre de nuevo en la bahía de Pensacola.
El proyecto, del que se informa en la web de la Embajada de EEUU en España (www.embusa.es), tiene un presupuesto de tres millones de euros (4,8 millones de dólares), de los que están cubiertos hasta ahora unos 400.000 euros (640.000 dólares), aunque los promotores esperan recibir aportaciones de ciudadanos, fundamentalmente de España y de Estados Unidos.
Para ello, cualquier interesado podrá comprar en Internet (www.astillerosnereo.com) desde un clavo de la nave hasta el mascarón de proa, y a cambio recibirá en su correo electrónico un certificado de propiedad y la posibilidad de formar parte de la futura Fundación Bergantín Galveztown. EFE jlp/nac/jnr/sm
Terra/EFE