Estados Unidos
Los soldados que requieren una exención especial para incorporarse al ejército debido a mal comportamiento se ausentan sin permiso con mayor frecuencia y enfrentan mayor probabilidad de ser sometidos a corte marcial.
Sin embargo, también son promovidos con mayor rapidez y se reenganchan en las fuerzas armadas a una tasa mayor, según un estudio militar interno obtenido por The Associated Press.
El estudio del ejército el año pasado concluyó que asumir el riesgo de aceptar un solicitante con antecedentes delictivos o consumo de drogas suele dar buen resultado. Y tanto el ejército como la Infantería de marina han incorporado más reclutas con antecedentes cuestionables.
De todos modos los jefes militares han solicitado nuevos estudios para determinar el impacto de las exenciones en el ejército.
"Creemos que hasta ahora el resultado compensa con creces el riesgo", dijo el coronel Kent Miller, director del equipo que condujo el estudio.
La información no ha sido difundida al público, pero la AP obtuvo una copia del informe.
Las estadísticas demuestran que los reclutas con antecedentes delictivos o problemas con el alcohol o las drogas tienen mayores problemas disciplinarios que los que no los tienen. Estos reclutas también tienen una probabilidad ligeramente mayor de abandonar el ejército por problemas de alcoholismo.
Pero a la vez, los que tienen exenciones ganan más medallas por valentía y tienden a permanecer más en el ejército.
En una conclusión clave, el estudio indicó que casi uno de cada cinco (19,5%) de los soldados que necesitaron exenciones para incorporarse al ejército no completaron el período inicial del reclutamiento, que puede variar entre dos y seis años. Ese porcentaje es algo mayor al 17% de quienes no necesitaron exención.
Y un 1% de los que entraron con exenciones comparecieron ante una corte marcial, comparado con 0,7% de los que no las necesitaron.
Terra/AP