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Editado por la casa "Znak" con sede en Cracovia el texto, además de revelar estos documentos inéditos, analiza la red de control y espionaje que la URSS había desplegado en el entorno de la Sede Apostólica.
En noviembre de 1979 tanto en Moscú como en la capital polaca ya estaban encendidas las señales de alerta por la acción de Karol Wojtyla quien, a poco más de un año de ser Papa, había demostrado ser un temible líder.
En enero de ese año había realizado su primer viaje internacional a México pese a no existir relaciones diplomáticas entre ese país y El Vaticano; esto permitió al Pontífice visitar en junio a su país natal, controlado por el régimen comunista.
La gira papal fue un éxito pero provocó la ira de los políticos del Kremlin mientras el sindicato "Solidarnosc" (Solidaridad), encabezado por el metalúrgico Lech Walesa, adquirió un creciente consenso popular.
Finalmente Juan Pablo II superó milagrosamente el atentado en su contra, los trabajadores polacos sostuvieron una férrea resistencia y la caída del muro de Berlín en 1989 decretó la destrucción de sistema socialista ruso.
Terra USA/Notimex

