WASHINGTON.- Barack Obama luchaba el miércoles por revigorizar su campaña por la nominación presidencial demócrata después de tomar claramente distancia de su ex pastor, en tanto él y Hillary Rodham Clinton siguen un forcejeo que está dividiendo al Partido Demócrata.
¿Le puede costar la nominación?

Obama convocó el martes a una conferencia de prensa para denunciar a su ex guía espiritual, el pastor Jeremiah Wright, cuyos polémicos comentarios y presentaciones públicas estaban amenazando con hundir la histórica campaña de Obama por la Casa Blanca.
Aunque él mantiene una ventaja aparentemente inexpugnable en cuanto a número de delegados elegidos, la controversia de sus nexos con Wright le crearon a Obama un peso que le restó impulso político.
Obama se negó inicialmente a marcar distancia del teólogo, uno de los factores que le permitió a Clinton lograr una ventaja de casi 10 puntos porcentuales en las primarias de Pensilvania la semana pasada.
Ella ha usado su desempeño allí para alegar que los superdelegados clave del partido deberían apoyarla como aspirante demócrata con más probabilidades de ganar en la elección general de noviembre.
Terra USA/AP