Inocencia robada
En este punto, su aparente fortaleza se resquebraja, su voz se hizo tenue y dos lágrimas surcan su rostro lleno de pecas como las de sus hijos.
Agobiada continúa "como pude saqué a mis hijos y los hice que se fueran a donde mis suegros, pero los hombres me retuvieron y me hicieron de todo, luego me iban a matar, pero yo supliqué y no se porqué me dejaron ir".
Molano agrega que todo pasó a las seis de la mañana y que estuvo mirando desde lejos el cuerpo de su esposo tirado frente a la casa, luego en la tarde pudo dar aviso a la policía del pueblo que levantó el cadáver entrada la noche.
"Luego de enterrarlo puse la denuncia en la Fiscalía, conté que los hombres le decían a mi esposo que él había guardado las armas con las que habían matado dos policías hacía unos días y que yo creía que eran paramilitares", añade la mujer de 34 años.
Pero, la Fiscalía le menciona que quienes habían matado a su esposo eran guerrilleros, posiblemente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero hasta la fecha nadie sabe quienes son los asesinos.
Terra/Notimex
