Estados Unidos
Un alto funcionario demócrata que apoyó inicialmente a Hillary Rodham Clinton dio ahora su respaldo a Barack Obama, en un duro golpe para la ex primera dama en sus esfuerzos por conseguir un margen de ventaja suficiente entre los superdelegados.
Está tan apretada la contienda por la nominación presidencial del partido que es casi seguro que éstos la decidan.
Obama ha reducido a la mitad la ventaja de Clinton entre superdelegados cruciales en los dos últimos meses, y ahora ha ganado el apoyo de Joe Andrew, el presidente del Comité Nacional Demócrata desde 1999 hasta el 2001 durante el gobierno del presidente Bill Clinton.
Andrew realizó una conferencia de prensa en Indianápolis en la que exhortó a sus correligionarios de Indiana a votar por Obama en las primarias.
"Estoy convencido de que el proceso primario se ha desarrollado a tal punto que ahora es dañino para el Partido Demócrata", dijo Andrew previamente a The Associated Press.
Añadió que ahora apoya a Obama porque "un voto por Hillary Clinton es un voto para prolongar este proceso (lo cual) ayuda a John McCain", el virtual candidato republicano.
"El barco (el partido) está haciendo agua ahora mismo. Necesitamos cerrar esas brechas, sanar las heridas y avanzar con fuerza para vencer a John McCain", indicó Andrews.
Al solicitarle una respuesta a la decisión de Andrews, el vocero de la senadora Clinton, Phil Singer, señaló que "respaldamos el proceso democrático y consideramos que todos y cada uno de los estadounidenses deben tener la posiblidad de analizar y respaldar al candidato que elijan", agregó.
Aunque Obama tiene una sólida ventaja en delegados elegidos, ni él ni Clinton pueden acumular los 2.025 delegados necesarios para asegurarse la nominación sin el apoyo de los superdelegados, altos funcionarios y legisladores que pueden votar como les parezca en la Convención Nacional.
Andrew, al anunciar su cambio de alianzas, llamó a otros demócratas a sumársele en respaldo a Obama para "sanar la división en nuestro partido". Dijo además en una carta a superdelegados que se ha desilusionado con el sistema de primarias, e hizo notar que el largo proceso de nominación creaba el riesgo de provocar el distanciamiento de votantes demócratas en los comicios presidenciales en noviembre ante el candidato republicano John McCain.
De acuerdo con las cifras más recientes recabadas por The Associated Press, Obama aún tiene desventaja en superdelegados respecto a Clinton, 248-268. Sin embargo, el senador tiene ventaja en el total de delegados, con 1.736,5 a 1.602,5, un margen que Clinton no podrá superar a menos que ganara de manera aplastante todas las elecciones restantes, algo que es casi imposible.
Los precandidatos necesitan un total de 2.025 delegados para ganar la nominación.
Sin embargo, ambos obtuvieron el jueves el respaldo de un superdelegado entre los líderes del sector laboral.
John Patrick, vicepresidente del capítulo de Texas de la central obrera AFL-CIO, anunció su respaldo por Obama, mientras que Clinton fue respaldada por John Olsen, presidente del capítulo de Connecticut de la AFL-CIO.
Esta semana, Obama consiguió 12 superdelegados, incluyendo tres nombrados por el Partido Demócrata en Illinois, mientras que Clinton añadió cuatro.
Obama consiguió el nuevo respaldo en momentos en que él y Clinton batallan por superdelegados y por los votos de trabajadores blancos para las primarias del martes próximo en Indiana y Carolina del Norte, dos estados en los que el senador por Illinois necesita ganar para contrarrestar el ímpetu conseguido por Clinton con su triunfo la semana pasada en Pensilvania.
Terra/AP