Nuevos pasos
Amaral declaró que el caso de Jingle era complicado ya que sus pies torcidos estaban vinculados con una espina bífida, un defecto de nacimiento que involucra un desarrollo incompleto de la médula espinal o sus recubrimientos.
Declaró que los doctores que la atendieron cuando era una bebé consideraron que su espina bífida podría acortar su esperanza de vida y le impediría caminar, por lo que no le dieron tratamiento a sus pies torcidos.
Pero su problema de espina bífida es relativamente moderado. Tiene una inteligencia normal y puede mover sus piernas y pies.
Terra/AP

