América Latina
WASHINGTON (Reuters) - El Consejo Permanente de la OEA se reunirá extraordinariamente el viernes para analizar la crisis política de Bolivia, en un intento por insistir en un llamado a la paz y al diálogo dos días antes de un referendo de autonomía regional que amenaza con derivar en violencia.
El secretario político de la Organización de Estados Americanos (OEA), el ex canciller argentino Dante Caputo, deberá informará al consejo los resultados de su viaje al país esta semana, cuando realizó consultas con el presidente Evo Morales y con dos prefectos que impulsan las autonomías.
"Será una reunión informativa. Lo importante es que la OEA sabe que está conversando con las partes de manera triangular y eso es positivo," adelantó el viernes una fuente del organismo a Reuters por teléfono.
Caputo viajó a Bolivia esta semana, por tercera vez en un mes, antes del referendo sobre un estatuto de autonomía en el departamento oriental de Santa Cruz, proceso en el cual la oposición derechista ha centrado su rechazo a la "refundación" del país promovida por Morales en una nueva Constitución.
La fuente dijo que en el encuentro del viernes, los diplomáticos de los 34 países miembros del organismo multilateral deberán además hacer un llamado a la paz y no a la violencia ante el referendo de domingo.
También deberán discutir los próximos pasos para que la OEA pueda ayudar a "bajar la temperatura de los ánimos" y seguir buscando una solución negociada al conflicto, agregó.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo en otra sesión del Consejo realizada el sábado pasado sobre Bolivia que la necesidad de diálogo era "urgente" e hizo un llamado al diálogo entre las partes.
El presidente Morales dijo el miércoles que está dispuesto a dialogar con las regiones rebeldes "sin ningún tipo de condiciones y en cualquier escenario" y que espera para ello una convocatoria oficial de la OEA.
En el referendo del 4 de mayo, los habitantes de Santa Cruz, que son un cuarto de los 10 millones de bolivianos, votarán para aprobar o rechazar un estatuto que crearía un gobierno regional con amplios poderes.
Según acuerdos políticos y un referendo nacional del 2006, las autonomías en Bolivia regirían a partir de la puesta en vigencia de una nueva Constitución, que debe ser sometida a consulta popular.
Analistas sostienen que los líderes que promueven la autonomía de Santa Cruz, la región con más recursos del país más pobre de Sudamérica, han acelerado el proceso de autogobierno para bloquear el proyecto de nueva carta magna que prohibe los latifundios.
También consideran que buscan frenar un plan de Morales para repartir masivamente tierras entre indígenas y campesinos pobres.
(Reporte de Adriana Garcia, editada por Silene Ramírez)
Terra/Reuters