Internacional
Por Alejandro Lifschitz
SANTA CRUZ, Bolivia (Reuters) - Santa Cruz, el distrito más rico de Bolivia, votó el domingo en un referendo a favor de su autonomía, según sondeos, en una violenta jornada en la que la oposición lanzó su mayor declaración de guerra contra el proyecto socialista del Gobierno.
Con enfrentamientos callejeros que dejaron al menos un muerto y varios heridos, una mayoría de cruceños dio su apoyo a un estatuto autonomista que el presidente Evo Morales calificó de ilegal y secesionista.
Un conteo rápido del canal de televisión privado ATB estimó un alto ausentismo en la consulta, de cerca del 40 por ciento, en una posible respuesta del electorado al llamado del mandatario indígena a la abstención y por el boicot que lanzaron sus seguidores.
En una demostración de fuerza del Gobierno, decenas de miles de personas se movilizaron en varias ciudades de Bolivia contra la consulta, que marcó un punto de inflexión en la crisis política que devora al inestable país.
Enclavada en la fértil llanura oriental, la opositora Santa Cruz ahora tendrá competencias reservadas al Estado nacional en materia de educación, seguridad, justicia y economía, construyendo una muralla contra el plan del Gobierno de "refundar" el país con una nueva Constitución socialista.
Encuestas de canales de televisión locales mostraron al "sí" al estatuto de autonomía triunfando con alrededor de un 85 por ciento de los votos contra un 14 por ciento para el "no." La mayoría de los medios no dieron cifras de abstención.
En las afueras de la ciudad de Santa Cruz, capital del departamento homónimo, seguidores de Morales chocaron violentamente con simpatizantes autonómicos que defendían con piedras y palos centros de votación, dejando una veintena de heridos leves, según observó un corresponsal de Reuters.
La policía detuvo a varios manifestantes que apedreaban a autos y ambulancias, y usó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, causando la muerte por asfixia de una persona de 69 años que estaba en su casa, constató un fotógrafo de Reuters en el lugar.
En tanto, militantes oficialistas cortaron carreteras en cinco de las 15 provincias del departamento para boicotear la consulta.
Los dirigentes cruceños negaron que quieran escindir a Bolivia con el referendo y afirmaron que buscan tomar las riendas de su futuro para evitar ser perjudicados por un Gobierno que, consideran, es manipulado por el principal aliado de Morales: el presidente venezolano, Hugo Chávez.
Analistas creen que, más alla de victoria del "sí," Santa Cruz necesita demostrar que la consulta tuvo una alta participación para fortalecerse de cara a futuras negociaciones con La Paz, especialmente sobre una reforma agraria que le podría costar miles de hectáreas a los latifundistas cruceños.
"Hasta ahora los números parecen indicar una cosa llamativa, que es el cansancio de la gente a la excesiva polémica y belicosidad de ambos bandos. En el area rural se captaba un hastío y rechazo a la problematica en general," dijo el analista político Alvaro Puente.
"El 'sí' da fuerza, pero es una fuerza demasiado débil. Pero nadie ha ganado lo que creía que iba a ganar," agregó.
APOYOS Y DIVISIONES
Desde Caracas, Chávez reiteró su acusación de que Washington está detrás del proyecto de autonomía en Bolivia.
"El pueblo de Bolivia está resistiendo y estamos seguros que resistirá esta agresión y creemos que será fortalecido el pueblo boliviano, el Gobierno del compañero Evo Morales y la transformación de Bolivia," afirmó.
Se espera que la Corte Departamental Electoral, que aceptó realizar el referendo a pesar de que fue objetado por la justicia nacional, comience el recuento a las 20.00 horas.
"Ahora sentimos que la lucha no fue en vano," dijo Rodolfo Ochoa en la plaza central de Santa Cruz, donde decenas de personas comenzaron a congregarse al ritmo de la música y del estruendo de cohetes para festejar la victoria autonomista.
Para el Cono Sur, la crisis política en Bolivia es un factor de incertidumbre, especialmente para Argentina y Brasil, que dependen de los envíos de gas natural del país andino para alimentar su crecimiento económico.
En un suceso inusual, las Fuerzas Armadas respaldaron por la noche de sábado a Morales en un pronunciamiento, al afirmar que el estatuto cruceño afectará la seguridad nacional debido a las atribuciones que le otorga al departamento.
En La Paz y en el Alto, una ciudad adjunta a la capital política de Bolivia, unas 200.000 personas salieron a las calles contra el referendo, según cálculos de medios de prensa.
Manifestaciones similares ocurrieron en Cochabamba, en el centro del país, y Oruro, en el altiplano.
Como Santa Cruz, otros tres distritos orientales opositores convocarán a consultas de autonomía, en una muestra de la polarización en Bolivia entre los sectores más ricos de las llanuras del este, propietarios de la mayor parte de la tierra; y los indígenas fieles a Morales que viven de la agricultura de subsistencia en las sierras del occidente.
La nueva Constitución, aprobada sin el aval de la oposición por una asamblea constituyente controlada por el oficialismo y que debe pasar por una serie de referendos, daría más poder a la mayoría indígena, fortalecería el control del Estado sobre la economía y otorgaría marco legal a la política oficial de nacionalización de los recursos naturales.
(Con la colaboración de Pav Jordan y Rickey Rogers en Santa Cruz, David Mercado en San Julián y Carlos Quiroga en La Paz)
(Por Alejandro Lifschitz, Editada por Juana Casas)
Terra/Reuters