Estados Unidos
El presidente George W. Bush elogió el domingo la capacidad de recuperación de este poblado y de los graduados de su escuela secundaria, un año después de que un tornado lo azotara con fuerza sorprendente.
Nunca antes Bush había pronunciado un discurso en una ceremonia de entrega de diplomas en una secundaria, y con su presencia buscó dar énfasis a lo mucho que Greensburg ha avanzado. De una devastación casi total el 4 de mayo del año pasado, el poblado se está recuperando y hay nuevas esperanzas.
En el centro de atención está la generación del 2008, formada por 10 muchachos y ocho chicas. Concluyeron su último año de secundaria en un campamento provisional establecido en tractocamiones.
"Celebramos el resurgimiento de un poblado que se mantuvo en alto cuando sus edificios y casas fueron arrasados", afirmó Bush en el gimnasio temporal de la escuela.
"Celebramos el poder de la fe, el amor de la familia y los lazos de amistad que los guiaron a ustedes a través del desastre", señaló el mandatario. "Y celebramos la capacidad de recuperación de 18 alumnos del último año que crecieron en cercanía cuando el mundo a su alrededor se despedazó".
El presidente entregó personalmente su diploma a cada uno de los alumnos presentes.
Bush dijo que la generación de graduados le ha enviado un poderoso mensaje a la nación: "Greensburg, Kansas, está de regreso y sus mejores días están por venir".
El tornado que arrasó esta población fue el peor en los Estados Unidos en años. Alcanzó 330 kilómetros por hora (205 millas por hora), recorrió más de 2,4 kilómetros (1,5 millas) y mató a 11 personas.
Bush visitó el poblado cinco días después de la tormenta, lo recorrió y consoló a sus habitantes. Aproximadamente el 95% de las construcciones quedaron arrasadas.
Terra/AP