Israel-política-historia-60años Nota
Creado en 1948, poco antes de su victoria contra las tropas de siete países árabes, el ejército israelí se convirtió con el paso del tiempo en el más potente de la región pero ahora se enfrenta a la amenaza constante de guerrillas y misiles que ponen en evidencia sus límites.
El ejército sigue teniendo un papel crucial mientras Israel celebra el 60 aniversario de su independencia, dadas las incesantes preocupaciones del Estado hebreo por su seguridad.
Así, el servicio militar sigue siendo obligatorio, al igual que las llamadas regulares a los reservistas.
El presupuesto de Defensa ha alcanzado en 2008 los 14.000 millones de dólares, es decir, 17% de todo el presupuesto anual estatal. Pero ello permite a Israel contar con un arsenal considerado como uno de los más competentes del mundo.
Los cerca de 18.000 hombres que integran las fuerzas regulares se ven constantemente puestos a prueba y los más de 400.000 reservistas pueden ser movilizados muy rápidamente.
Formado para guerras-relámpago, el ejército israelí sorprendió al mundo al aplastar a sus adversarios árabes en seis días en junio de 1967, triplicando de esa forma la superficie de los territorios bajo su control.
En octubre de 1973 se vio sorprendido en un primer momento por una ofensiva sirio-egipcia pero luego logró cercar al ejército egipcio en el Sinaí e hizo retroceder a los sirios en los altos del Golán.
Luego se embarcó en aventuras menos gloriosas como la invasión de Líbano (1982-1985) y los dos levantamientos no menos sangrientos en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Gaza (1987-1993 y 2000-2007).
Las tropas israelíes se retiraron unilateralmente de la franja de Gaza en 2006, que al año siguiente cayó en manos del grupo islamista Hamas y desde entonces sirve de base para ataques y disparos de cohetes contra Israel.
Antes, en 2000, también se retiró unilateralmente del sur de Líbano, donde se instaló el movimiento chiita Hezbolá para usar ese territorio como base para sus ataques contra el norte de Israel.
Después de uno de ellos, el Estado hebreo lanzó en 2006 una segunda guerra en Líbano, concretamente en el sur del país, pero no logró una victoria clara contra la milicia chiita pro iraní, que disparó más de 4.000 cohetes contra la Galilea israelí.
En este contexto, las ambiciones nucleares de Irán suscitan una preocupación agudizada por el apoyo que el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, da a Hezbolá y Hamas contra Israel, al que amenaza regularmente con "borrar del mapa".
"Es evidente que el ejército dedica una parte importante de su presupuesto y sus preparativos a hacer frente a esa amenaza", aseguró Amos Harel, un experto en temas militares del diario israelí Haaretz.
En su opinión, el bombardeo de 2007 de unas presuntas instalaciones nucleares en Siria debe ser considerado como "un mensaje destinado a Irán".
Otro mensaje al gobierno de Teherán se basa en el arsenal nuclear israelí, desde siempre cubierto por un velo de ambigüedad ya que oficialmente no existe.
Según algunas publicaciones extranjeras, Israel posee entre 250 y 400 ojivas nucleares.
Tras sus sinsabores en Líbano en 2006, el ejército israelí se dotó de un nuevo jefe de Estado Mayor y ha intentado aprender de sus errores, equipándose masivamente y realizando grandes maniobras regularmente.
También participa en el costoso desarrollo de un sistema de misiles antimisiles único en el mundo, el Hetz ("Flecha"), que debe quedar terminado en un plazo de dos años en cooperación con Estados Unidos.
Terra/AFP