Por guerras
Las fuerzas de elite de Estados Unidos tienen una participación tan intensa en las guerras de Irak y Afganistán que les impide cumplir bien su misión en otras partes del mundo como América Latina, declaró su jefe a The Associated Press.
"Estamos yendo a menos países, permaneciendo menos tiempo, con menos personas de las que hemos enviado históricamente", señaló el almirante Eric T. Olson en su primera entrevista desde que asumió en julio el mando del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos.
Olson puntualizó que no pretende una presencia mayor de las fuerzas de operaciones especiales en Irak . De hecho, sus fuerzas no pueden ejecutar cabalmente sus misiones usuales en otras partes del mundo porque ya tienen una intervención muy extensa en Irak y Afganistán.
Para ilustrar esta situación, Olson dijo que cuando el 7mo Grupo de Fuerzas Especiales _con base en Fort Bragg, Carolina del Norte, y cuya zona regular de atención es _ es enviado a Afganistán por lapsos de siete meses debe trasladar allá a dos de sus tres batallones. Por tanto, sólo queda uno para Latinoamérica.
"Esto nos deja con una representación reducida" en América Latina, señaló Olson.
En Latinoamérica, como en otras áreas de gran interés para el Comando de Operaciones Especiales, el grupo especial de los Boinas Verdes es enviado a países amigos como El Salvador o Colombia para entrenar a las fuerzas militares locales.
Olson, veterano de guerra, ve pocas posibilidades de que la demanda de sus fuerzas de operaciones especiales en Irak disminuya pronto. Aunque se reduzca el total de soldados estadounidenses en ese país _de unos 158.000 ahora a unos 140.000 para finales de julio_ el número de las fuerzas de operaciones especiales en la zona de guerra probablemente aumentará, consideró.
Una mayor cantidad de estas fuerzas especialmente entrenadas podría requerirse en Irak para apoyar en el desarrollo de las fuerzas iraquíes de seguridad a medida que disminuye la cifra de soldados convencionales del ejército, señaló.
"Nada de lo que se me ha dicho me lleva a pensar que habrá una reducción" de las fuerzas de operaciones especiales en Irak, dijo el jefe del comando, el cual tiene alrededor de 50.000 elementos con un presupuesto que aumentó a 7.300 millones de dólares para este año respecto a los 2.300 millones del 2001.
Terra/AP

