Estados Unidos
Barack Obama esperaba el martes que una buena ventaja en las primarias de Indiana y Carolina del Norte le asesten un golpe final a su rival Hillary Clinton en la contienda por la nominación presidencial del Partido Demócrata, pero ambos candidatos admitieron que la enconada batalla pudiera durar hasta bien entrado el verano.
Dos victorias de Obama virtualmente sacarían de la pelea a Clinton, pero los sondeos le dan a la ex primera dama una ligera ventaja en Indiana. Obama sigue siendo el favorito en Caroina del Norte, aunque su ventaja se ha reducido.
Un total de 187 delegados están en juego en los dos estados, casi la mitad de los delegados elegidos que restan cuando apenas faltan ocho primarias para el final de las votaciones. Pero debido a las reglas del partido, es difícil que un candidato gane muchos más votos que el otro.
Cuando los votantes se dirigían a las urnas el martes, había pocas expectativas de que las primarias del día definiesen el panorama. Tanto Clinton como Obama pronosticaron que van a seguir haciendo campaña en junio.
Clinton necesita ganar al menos en Indiana para seguir siendo viable en la contienda, dada la clara ventaja de Obama en delegados a la convencional en Denver, que elegirá al nominado a los comicios presidenciales de noviembre.
Obama, mientras tanto, debe eliminar dudas acerca de su capacidad de ganar las elecciones presidenciales ante el republicano John McCain. Obama ha estado a la defensiva durante semanas, perdiendo las primarias en Pennsylvania, aunque por menor margen que el que se esperaba, y tratando de distanciarse de controversiales declaraciones de su antiguo pastor.
Terra/AP