SALUD
Nueva York, 6 may (EFE)- Unas 130.000 personas, o uno de cada 50 adultos neoyorquinos, está infectado con hepatitis C y muchos no lo saben, de acuerdo con el Departamento de Salud de la ciudad, que ha hecho un llamado a la comunidad para que se haga la prueba.
Sin embargo, la dependencia sanitaria advirtió hoy que la cifra es mayor ya que la encuesta que realizó no incluyó a presos y personas sin hogar, entre los que predomina la enfermedad.
El Departamento de Salud destacó que la mayoría de las personas que contraen el virus de la hepatitis C permanecen infectadas por el resto de su vida, pero, una prueba puede determinar si el virus está activo en su cuerpo y los medicamentos suprimir la enfermedad en aproximadamente el 50 por ciento de los pacientes.
La hepatitis C es una infección viral de la sangre que ataca el hígado y muchas personas la contrajeron por transfusiones antes de que se protegiera el suministro de ésta en 1992.
La mayoría de las personas con hepatitis C tienen ahora entre 50 y 60 años y muchas están descubriendo que se infectaron en las décadas de 1970 y 1980 a través de transfusiones de sangre o agujas compartidas.
La enfermedad es también común entre los que usaron agujas para inyectarse drogas ilegales y puede ser transmitida además por contacto sexual o de la madre al hijo en el nacimiento, pero estos tipos de contagios son poco comunes.
Igualmente, el Departamento de Salud indicó que algunas personas pueden vivir con la enfermedad sin experimentar síntomas nunca, aunque el 15 por ciento desarrolla cirrosis (cicatrización del tejido del hígado que puede resultar en cáncer) y el 4 por ciento de las infecciones son mortales.
"La infección puede progresar en silencio durante 10, 20 ó 30 años, incluso a pesar de que destruye el hígado", señaló la dependencia gubernamental en comunicado de prensa en el que recordó que se ofrecen pruebas gratis en toda la ciudad para detectar la hepatitis C en las clínicas de enfermedades de transmisión sexual.
Para información detallada de los dónde hacerse la prueba pueden llamar al 311.
De acuerdo con el Departamento de Salud, las personas que deben hacerse la prueba son aquellas que se inyectaron drogas ilegales, aunque haya sido sólo una vez o hace mucho tiempo y los que hayan tenido una transfusión de sangre, recibieron hemoderivados o se hicieron un trasplante de órganos antes de julio de 1992.
También quienes alguna vez recibieron diálisis; los que tuvieron sexo sin protección con muchas parejas o con alguien que tuvo hepatitis C o se inyectó drogas; aquellos que se hayan hecho tatuajes con alguien que no era un profesional con licencia y los positivos de VIH.
La lista de quienes deben hacerse la prueba incluye además a quienes hayan nacido en un país con un alto índice de hepatitis C como Egipto o la Unión Soviética.
"La hepatitis C puede ser una infección muy grave, ya que puede causar enfermedad hepática y la muerte. Hay cosas que se pueden hacer para controlar el virus y permanecer saludables", señaló Sharon Balter, epidemióloga de al Oficina de Enfermedades Transmisibles del Departamento de Salud.EFE rh/ma
Terra/EFE