América Latina
QUITO (Reuters) - Ecuador aseguró el martes que tenía indicios de que militares colombianos violaron los derechos humanos al ejecutar a presuntos guerrilleros en la operación en la que murió en marzo el portavoz de las FARC, Raúl Reyes, y otras 24 personas en territorio ecuatoriano.
La acusación de Ecuador abrió un nuevo capítulo en las tensas relaciones entre Quito y Bogotá, luego de que el 1 de marzo aeronaves y militares colombianos violaron el territorio ecuatoriano para destruir un campamento clandestino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La operación terminó con la muerte de Reyes y otras 24 personas, algunas de las cuales sobrevivieron al bombardeó de las instalaciones y fueron acribilladas ó asesinadas a golpes sin mediar procesos judiciales, conforme análisis forenses revelados por las autoridades ecuatorianas.
"De la investigación forense hay indicios de que se pudo haber producido una ejecución sumaria. Vamos a investigar hasta las últimas consecuencias," dijo el ministro de Gobierno (Interior), Fernando Bustamante, a periodistas.
Bustamante no descartó la posibilidad que el caso pase a entes de justicia local o internacional. La atención de Ecuador está centrada en la manera en la que murió su ciudadano Franklin Aisalla, quien presuntamente falleció tras recibir golpes en su cabeza mientras estaba arrodillado.
La incursión militar desató una crisis regional y alimentó una lluvia de acusaciones entre los dos países respecto a los mecanismos para desactivar a las FARC y sobre supuestos intentos del presidente Rafael Correa de alcanzar un acuerdo con la guerrilla en apoyo a su plataforma política de izquierda.
Ecuador rompió sus relaciones con Colombia por la violación de su territorio, en medio de crecientes discrepancias con su vecino respecto a los mecanismos para estabilizar y pacificar su frontera de casi 600 kilómetros, que se ha convertido en teatro de operaciones de grupos irregulares.
(Por Alexandra Valencia; Editado por Ricardo Figueroa)
Terra/Reuters