Pena de muerte
En el caso de Medellín, la imposición de la pena de muerte ocasionó una disputa internacional e hizo que la Corte Suprema federal rechazara un pedido de la Casa Blanca de reconsiderar la decisión, por estimar que el presidente George W. Bush excedió su autoridad al ordenar a Texas que volviera a examinar el caso y los de otros 50 mexicanos condenados a muerte en Estados Unidos.
Sobre el caso de Lynd, la Corte Suprema rechazó la solicitud para bloquear la ejecución, en tanto que una comisión sobre indultos y libertad condicional denegó también la petición de clemencia del acusado. El abogado de Lynd, Tom Dunn, había apelado con la esperanza de que la corte considerara nuevas evidencias forenses que habrían podido evitar la pena capital.
Los jueces de la Corte Suprema no pronunciaron ningún comentario sobre su decisión.
El gobernador de Georgia Sonny Perdue declaró el martes que la corte había tomado la decisión correcta sobre la inyección letal, pero declaró que el estado no se había apresurado para ser el primero en usarla.
"No fue algo en lo que quisiéramos ser precisamente los primeros. Sólo fue el hecho de que esto había estado ahí", declaró Perdue en una conferencia de prensa en el Capitolio.
Terra/AP

