CHINA-SALUD
Pekín, 7 may (EFE)- El ministerio de Sanidad chino aseguró hoy que los brotes de fiebre aftosa que este año sufre el país, en los que han muerto 28 niños y enfermaron más de 15.800, no afectarán a los Juegos Olímpicos de agosto, pese a que se espera que el pico de la enfermedad sea un mes antes de la cita deportiva, en julio.
"China confía en controlar la expansión de la enfermedad con efectivos métodos de prevención", destacó al respecto el portavoz del ministerio, Mao Qunan, en una rueda de prensa conjunta de la institución gubernamental y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Mao explicó que los casos reportados son los de todo el año, por lo que no todos responden a un repentino aumento de la enfermedad en las últimas semanas, y añadió que se está registrando un fuerte aumento de enfermos sólo en ciudades como Fuyang, en la provincia de Anhui (primera que reportó casos mortales, 22 en total).
El portavoz hizo estas declaraciones el mismo día en que Vietnam, país vecino de China, reconoció estar afectado por un brote similar del virus, con 3.000 niños enfermos y 10 fallecidos.
La alarma por el posible riesgo del brote para los JJOO de Pekín surgió en los últimos días en algunos medios de comunicación, al conocerse que la capital ha tenido en lo que va de año 1.500 casos y al menos dos guarderías cerraron sus puertas para frenar esta epidemia, que suele afectar sólo a niños de entre dos y seis años.
En la misma rueda de prensa, el ministro de Sanidad, Chen Zhu, advirtió que los centros infantiles que registren dos o más casos deberán detener sus operaciones durante al menos dos o tres semanas.
Se han registrado casos en la mitad de las 30 divisiones administrativas chinas, principalmente en el este y centro del país.
Dos virus desencadenan fiebre aftosa humana, (que no tiene
relación con la enfermedad del mismo nombre que afecta al ganado):
el "enterovirus 71" (EV71) y el "coxsackie A16", con síntomas
similares.
El EV71 es el causante de la mayoría de muertes registradas en China, según las autoridades sanitarias locales, que esperan que aumenten los casos a medida que suben las temperaturas.
Este virus, altamente contagioso, se manifiesta al principio con una ligera fiebre, seguida de llagas y úlceras en la boca, y erupciones en manos y pies.
De momento no existe una vacuna para esta enfermedad, por lo que los expertos están tratando de encontrar un tratamiento efectivo, aunque la mayoría de niños que padecen una variante benigna suelen recuperarse a los pocos días. EFE abc-mz/wm
Terra/EFE