Ciclón devastador
El Gobierno militar de Myanmar se vio presionado el miércoles a abrir sus fronteras para recibir ayuda internacional tras un devastador ciclón, que una diplomática estadounidense dijo podría haber ocasionado la muerte a más de 100.000 personas.
Rangún, (Reuters).- El principal funcionario de ayuda humanitaria de Naciones Unidas (ONU) instó a Myanmar a prescindir de las restricciones de visas para trabajadores humanitarios y despachos aduaneros para bienes.
Esos requerimientos estaban retrasando los esfuerzos por llevar a expertos en manejo de desastres y suministros para ayudar a aproximadamente 1 millón de personas afectadas por el ciclón Nargis, explicó.
La radio y la televisión estatales de Myanmar, las principales fuentes oficiales de víctimas y daños, reportaron una cifra de muertes actualizada de 22.980 con 42.119 desaparecidos y 1.383 heridos en el más devastador ciclón registrado en Asia desde una tormenta en 1991 en Bangladesh que causó la muerte a 143.000 personas.
Una diplomática estadounidense en Myanmar dijo que el cuerpo de misiones del exterior recibió información de que más de 100.000 personas podrían haber muerto por el ciclón que devastó pueblos y aldeas costeras en la región del delta Irrawaddy al sudoeste de Rangún.
"La información que estamos recibiendo indica que podría haber más de 100.000 muertos en la región del delta," dijo Shari Villarosa, funcionaria de la embajada estadounidense en Myanmar, a periodistas en una conferencia telefónica desde Rangún.
La cifra de 100.000 muertos no era un número de víctimas fatales confirmado, pero estaba basada en cálculos de una organización no gubernamental internacional que se negó a identificar, explicó.
Terra/Reuters

