América Latina
Por Antonio de la Jara
CHAITEN, Chile (Reuters) - El volcán chileno Chaitén siguió el miércoles arrojando cenizas, en su sexto día de una intensa actividad que afecta también a la Patagonia argentina y que cobró fuerza como la principal preocupación del Gobierno de Michelle Bachelet.
En un sobrevuelo por el volcán al que tuvo acceso Reuters se pudo apreciar una densa fumarola emanando del cráter y los ríos cercanos al poblado de Chaitén estaban teñidos de blanco, al igual que su costa, a consecuencia de la ceniza.
La reubicación de miles de evacuados de Chaitén y Futaleufú, localidades cercanas al macizo, ha estado como primer punto en la agenda oficial, mientras la situación se vislumbra incierta en un volcán del cual expertos no tenían registros históricos de erupción.
Muchos encontraron refugio en casas de familiares en otras ciudades, pero una parte está en albergues acondicionados en colegios, sobre todo en la ciudad de Puerto Montt, a unos 200 kilómetros de los poblados.
"Estamos trabajando para enfrentar una emergencia gravísima e inédita en la historia de Chile," dijo a periodistas en Puerto Montt el ministro de Defensa, José Goñi, encargado por el Gobierno de supervisar la ayuda a los desplazados y la situación general de la zona.
Más de 4.500 personas se estima que fueron evacuadas de Chaitén en barcos, uno de los dos medios de transporte hacia la zona, rodeada de fiordos, golfos e islas que le dan impresionantes paisajes. Otra forma de acceder es vía aérea.
Desde Futaleufú, más de 1.500 pobladores salieron en buses hacia ciudades chilenas, atravesando territorio argentino.
Sin embargo, algunos pobladores se han resistido a abandonar a sus animales y tierras cercanas al volcán, por lo que el Gobierno dispondrá su evacuación obligatoria.
"Hemos tenido muchos desastres y muchas tragedias en nuestro país, pero tal vez como nunca hemos tenido la necesidad de desplazar ciudades enteras y esto nos impone nuevos desafíos tremendos," dijo la presidenta Bachelet al pronunciar un discurso en un acto oficial.
CENIZAS EN ARGENTINA
Sacar a los pobladores no ha sido una tarea sencilla para el Gobierno, que ha tenido que lidiar con la complicada geografía de la zona.
Buques de la Armada chilena evacuaron en la víspera, hacia ciudades como Puerto Montt y Castro, a los pobladores que quedaban en Chaitén, pintoresca localidad que vivía del turismo, comercio y pesca y que ahora parece un pueblo fantasma con animales vagando por sus calles.
El Gobierno no ha descartado trasladar Chaitén a otra zona, pero prefiere no adelantarse a los hechos.
"Nada está descartado, tenemos que constituir equipos de trabajo que nos puedan dar una visión y perspectivas de más mediano y largo plazo," dijo el ministro Goñi.
A diferencia de días pasados, una fuerte niebla cubría el cielo del pueblo de Chaitén, a unos 10 kilómetros del volcán, y un cambio en la orientación del viento hizo que la columna de ceniza volcánica cubriera además localidades cordilleranas argentinas como Esquel, Corcovado y Trevelin.
Ante esta situación, las principales aerolíneas de cabotaje de Argentina cancelaron los vuelos hacia la Patagonia.
"El volcán está con el mismo nivel de actividad, por consiguiente todas las medidas de precaución que hemos tomado siguen vigentes," dijo a periodistas en Santiago el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, tras reunirse con los expertos de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi).
El funcionario recordó que se mantiene la orden de evacuación de 50 kilómetros alrededor del volcán.
La columna de cenizas que emana el Chaitén, situado a unos 1.300 kilómetros al sur de Santiago, es menor con respecto a días pasados, pero expertos explicaron que se debe a que los dos cráteres que tenía se fusionaron en uno sólo el martes, cuando arreció su actividad con fuertes explosiones.
"La columna de gases sigue con la misma actividad de ayer (martes). Alcanza desde unos 10 a 12 kilómetros de altura, pero es un poco más ancha que ayer," dijo a Reuters Sergio Galilea, intendente de la Región de Los Lagos, durante un sobrevuelo al volcán en un avión de la Fuerza Aérea Chilena.
En albergues de Puerto Montt se han dispuesto ambientes especiales para niños, peluquerías y enormes comedores. Además grupos artísticos ofrecen presentaciones gratuitas.
Muchos de los desplazados tuvieron que abandonar sus casas, animales y bienes, pero quieren volver a su tierra apenas se acabe la situación de emergencia. No les importa que los expertos hayan estimado que pasarán varios meses antes de que se desvanezcan los efectos tóxicos de las cenizas en el agua y en la tierra.
"Creo que nadie ha perdido la fe de volver a Chaitén, a todos nos gustaría, porque ahí están nuestras vidas, nuestras raíces," dijo Carola Pérez, dueña de casa y madre de un hijo, que está albergada junto a su familia en Puerto Montt.
(Reporte adicional de Mónica Vargas y Manuel Farías en Santiago y Lucas Bergman en Buenos Aires, Editada por Gabriela Donoso y Silene Ramírez)
Terra/Reuters