América Latina
Por Jeremy Pelofsky
WASHINGTON (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, acusó el miércoles al nuevo líder cubano Raúl Castro de hacer gestos vacíos de reforma, permitiendo que los cubanos compren electrodomésticos pero no dejando que tengan democracia plena.
Bush aumentó sus críticas al nuevo presidente cubano, que en febrero reemplazó a su convaleciente hermano Fidel Castro.
El mandatario estadounidense exigió elecciones libres en Cuba y la liberación de los presos políticos.
"El régimen ha hecho gestos vacíos de reforma, pero Cuba sigue siendo gobernada por el mismo grupo que ha oprimido al pueblo cubano durante casi medio siglo," dijo Bush en un discurso ante el Consejo de las Américas, un grupo empresarial internacional.
Bush destacó que el martes habló en una videoconferencia con tres importantes disidentes en La Habana.
"No habrá ningún cambio en absoluto, hasta que haya un cambio de corazón, de compasión y en la forma en que el Gobierno cubano trata a su pueblo," añadió.
Bush reiteró que Estados Unidos no cambiaría su política hacia Cuba hasta que se desarrollen elecciones libres y justas, los presos políticos sean liberados y se respetan los derechos humanos.
La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, añadió que Cuba debe eliminar el "factor miedo" de su vida política.
"El régimen cubano debe demostrar que tiene confianza en sí mismo y en su gente, dejando de usar a la policía secreta para controlar el discurso político," dijo Rice al Consejo de las Américas.
Raúl Castro, elegido presidente de Cuba en febrero por el Parlamento, enfrenta en Estados Unidos las mismas críticas que su hermano Fidel, que gobernó la isla durante casi medio siglo.
Cuba y Estados Unidos, que están a sólo 150 kilómetros de distancia, interrumpieron sus relaciones diplomáticas en 1961.
Desde que asumió el poder, Raúl Castro ha ofrecido modestas reformas, como la liberación de la venta de teléfonos celulares, reproductores de DVD y el acceso a los hoteles, estimulando las expectativas de cambio en la isla de gobierno comunista.
Pero para Bush, estas medidas son sólo reformas cosméticas.
"Cuba no será un lugar de prosperidad simplemente eliminando restricciones para la venta de productos que el cubano medio no puede permitirse," dijo.
"Los gobernantes cubanos deben comenzar un proceso de cambio democrático profundo," añadió.
Cuba ha acusado a Estados Unidos de interferir en sus asuntos domésticos y utilizar a los disidentes para intentar socavar su sistema socialista.
(Editado en español por Javier Leira)
Terra/Reuters