América Latina
Un grupo encabezado por cinco fiscales en huelga de hambre desde hace 31 días instó el miércoles a la población a la desobediencia civil, como única manera de presionar al gobierno a combatir la corrupción en Honduras, y anunció su intención de paralizar el país.
"Pedimos al pueblo a rebelarse contra las autoridades, que nos han defraudado", dijo en rueda de prensa el presidente de la Asociación de Fiscales, Víctor Fernández, ante una multitud congregada en el Palacio Legislativo de Tegucigalpa.
Convocó asimismo al pueblo a asistir el jueves a "una asamblea popular", donde "adoptaremos determinaciones históricas con el fin de parar la nación".
Indicó que "ya es hora de que el pueblo deje la indiferencia y se sume a nuestra causa".
El líder de los huelguistas, el fiscal Jari Dixon, sostuvo que "cada hondureño debe convertirse en un guerrero para devolver la dignidad que nos robaron los malos políticos que han gobernado a Honduras... y este es el momento para la lucha".
Advirtió que "en las próximas horas las organizaciones populares bloquearán carreteras, puentes y calles... y sólo con la movilización popular se erradicará a los corruptos".
"Estamos listos a paralizar el sistema educativo", declaró el líder de los profesores, Eulogio Chávez. Esa organizaciones agrupa alrededor de 60.000 afiliados.
Pero el presidente del Congreso, Roberto Micheletti, lamentó la actitud de los huelguistas, los que dijo "cometen un error" y les pidió buscar una solución al problema mediante el diálogo.
Micheletti es aspirante presidencial por el oficialista Partido Liberal para las elecciones primarias de noviembre.
Los manifestantes exigen la destitución del fiscal general Leónidas Rosa y del fiscal general adjunto Omar Cerna, a lo que el gobierno se niega rotundamente. Ambos han dicho que no dimitirán.
La huelga de hambre, apoyada por unas 26 personas, tiene lugar en la planta baja del Palacio Legislativo.
Transparencia Internacional, una organización que denuncia la corrupción, considera a Honduras como un país azotado por ese flagelo en donde el gobierno hace poco para combatirlo.
Datos oficiales señalan que la corrupción se apropia de más de 1.000 millones anuales del presupuesto general de Honduras.
Terra/AP