Internacional
Por Aung Hla Tun
RANGUN (Reuters) - Estados Unidos aún aguarda la aprobación de Myanmar para comenzar con vuelos militares que lleven ayuda a los sobrevivientes del ciclón Nargis, dijo el jueves su embajador en Bangkok.
"Esta mañana, nosotros y nuestros aliados tailandeses pensábamos que teníamos la decisión de los líderes birmanos para permitir que ingresaran los (aviones) C-130. Hasta ahora, no tenemos la decisión," dijo el embajador de Estados Unidos Eric John en una conferencia de prensa en la capital tailandesa.
"Todavía no tenemos permiso para que vayan los C-130, pero enfatizó 'todavía,"' agregó John.
Previamente, el comandante supremo tailandés, Boonsrang Niumpradit dijo a Reuters que la Junta Militar de Myanmar había dado permiso al Ejército estadounidense para volar y repartir ayuda.
Un funcionario de la embajada estadounidense confirmó la decisión y Boonsrang señaló que los primeros vuelos podrían partir desde Tailandia en un día o dos.
La decisión es una sorpresa dada la gran desconfianza y resentimiento entre los ex generales y Washington, que ha impuesto sanciones estrictas para intentar poner fin a décadas de dictadura militar.
Sin embargo, la presión internacional sobre la Junta ha crecido para que abra las puertas a una operación internacional de ayuda por el peor ciclón que ha sacudido Asia desde 1991, cuando 143.000 personas murieron en la vecina Bangladesh.
La ayuda ha ido llegando de a poco a uno de los países más aislados y empobrecidos del mundo, aunque los expertos temen que sea demasiado poco para hacer frente a las secuelas del Nargis, que se teme haya dejado hasta 100.000 muertos y un millón de desaparecidos.
"Moriremos de hambre si no nos envían nada," dijo Zaw Win, un pescador de 32 años que caminó a través de cadáveres que flotaban para hallar un bote que lo llevara a Bogalay, una ciudad donde el Gobierno dice que murieron 10.000 personas.
"Necesitamos alimento, agua, ropas y refugio," agregó.
La tormenta azotó el sábado el Delta del Irrawaddy con vientos de 190 kilómetros por hora, a lo que siguieron olas gigantes que causaron la mayoría de las víctimas y daños, destruyendo virtualmente varios poblados.
Tres aviones fletados para trasladar ayuda de emergencia de la ONU para las víctimas del ciclón se retrasaron el jueves, esperando el permiso del gobierno militar, horas después de que estuviera previsto su aterrizaje, según funcionarios del organismo.
"Necesitan la ayuda hoy. La necesitaban ayer," declaró Tony Banbury, director regional de Asia para el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, desde Bangkok.
"No pueden esperar y no se les debería pedir que esperen hasta mañana, y es crucial que esa comida, agua, cobijo y suministros médicos lleguen ahora mismo," agregó.
Otro responsable del PMA dijo que había tres aviones en Bangkok, Dhaka y Dubai con 38 toneladas de suministros.
La mayoría de las víctimas fueron barridas por una ola de agua del ciclón que arrolló los pueblos de la costa en el delta del Irrawaddy, conocido por ser un arrozal de gran importancia situado al sudoeste de la antigua capital, Rangún.
El portavoz del PMA Paul Risley dijo que las agencias de ayuda normalmente mandan expertos y suministros en las 48 horas siguientes al desastre, pero casi una semana después del ciclón en Myanmar pocos grupos internacionales han conseguido enviar refuerzos.
Los testigos contaron que los pueblos quedaron destruidos mientras la gente luchaba por su supervivencia sujetándose a los árboles, a la vez que la tormenta arrojaba paredes de agua desde el mar hacia la tierra.
La oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios asegura que 5.000 kilómetros cuadrados del delta estaban bajo el agua.
Medios estatales informaron que la cifra de muertos es 22.980, con 42.119 desaparecidos, aunque diplomáticos y expertos en desastres dijeron que la cifra real sería mayor.
(Reporte adicional de Nopporn Wong-Anan en Bangkok, escrito por Bill Tarrant; traducida por Servicio Online de Madrid, editado por Hernán García)
Terra/Reuters