Internacional
Por Julie Steenhuysen
CHICAGO (Reuters) - Un medicamento de una nueva clase de tratamientos para bajar de peso interrumpió las conexiones necesarias para el desarrollo del cerebro en ratones jóvenes, hallaron expertos estadounidenses en un estudio que genera preocupación por el uso de estos fármacos en los niños.
Mark Bear y sus colegas del Instituto de Tecnología de Massachusetts estudiaron los efectos de un químico que suprime el apetito bloqueando los receptores cannabinoides del cerebro, el mismo mecanismo que hace que las personas tengan hambre cuando fuman marihuana.
"Creo que con lo que hay que tener cuidado es que estos mecanismos juegan un rol importante en (...) el desarrollo cerebral," dijo Bear, cuyo estudio fue publicado en la revista Neuron.
El fármaco de Sanofi-Aventis para adelgazar llamado rimonabant, también conocido como Zimulti y comercializado como Acomplia en Europa, es el primero de esta nueva clase de medicación.
Un panel de expertos de Estados Unidos lo rechazó en junio del 2007 por temor a que pudiera generar pensamientos suicidas.
Otros laboratorios, como Merck & Co Inc, están trabajando en medicamentos similares.
El equipo de Bear esperaba ver cómo el cerebro se adapta y se reconecta a través de las experiencias de aprendizaje. Esta plasticidad es central para el desarrollo de las neuronas en el cerebro de los niños y los animales pequeños.
Bear dijo que los receptores cannabinoides son conocidos por regular las señales entre las neuronas y que su equipo quería ver si tendrían un efecto en la plasticidad en esos roedores pequeños.
Los investigadores estuvieron probando la corteza visual de los ratones, una parte del cerebro que procesa la información que recibe de lo que ve.
ADAPTACION AL CAMBIO
Los experimentos analizaron cuán bien se adaptaban los animales si se les cerraba un ojo.
Los expertos no usaron rimonabant en el estudio, sino un químico análogo o una copia, en este caso un fármaco disponible para uso en laboratorio conocido como AM 251.
Cuando los científicos les dieron a los roedores el AM 251 para bloquear los receptores cannabinoides, los roedores se comportaban como si ambos ojos estuviesen abiertos. Esto sugiere que la corteza visual no se estaba adaptando como debía.
"Nuestro hallazgo de profunda interrupción de la plasticidad de la corteza en los ratones pequeños tratados con AM 251 sugiere que debe advertirse sobre el uso de este tipo de compuestos en los niños," escribieron los autores.
La portavoz de Sanofi-Aventis, Julissa Viana, indicó que el rimonabant no está aprobado para el uso en niños.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)
Terra/Reuters