Líbano
A su vez el presidente sirio Bachar al-Assad declaró el viernes que la grave crisis en Líbano es "un asunto interno" y expresó el deseo de que los libaneses lleguen a "una solución por medio del diálogo".
Los combates, sin precedentes desde el fin de la guerra civil en 1990, continuaron pese a los llamados a la calma de la comunidad internacional y a un despliegue masivo del ejército libanés en el terreno.
Los enfrentamientos son entre armados de los movimientos chiitas de la oposición, encabezada por el Hezbolá y apoyada por Siria e Irán, y partidarios de la Corriente del Futuro, el partido del sunita Saad Hariri, hijo del ex Primer ministro asesinado en 2005, Rafic Hariri.
Los partidarios armados de la oposición encabezada por el Hezbolá controlaban el viernes ya desde temprano varios barrios considerados como bastiones de la formación sunita pro-gubernamental, según testigos.
Miembros de los movimientos chiitas Hezbolá y Amal se posicionaron en los barrios sunitas del oeste de la capital, como Zarif, Malla, Zokak el-Blat, Khandak el-Ghamik y Aicha Bakkar, según un fotógrafo de la AFP y testigos.
Terra/AFP
