El terror de Austria
La detención provisional de Josef Fritzl, el austríaco que confesó haber secuestrado y violado a su hija durante 24 años, fue prolongada un mes, anunció el viernes un portavoz de la fiscalía de Sankt Polten (este de Austria).
"La detención provisional del sospechoso ha sido prolongada un mes", anunció a la prensa Peter Ficenc.
Fritzl, de 73 años, confesó el 28 de abril haber secuestrado durante 24 años en el sótano de su casa en Amstetten a su hija Elisabeth, a la que engendró siete niños. Al día siguiente, pasó a detención provisional.
Según el portavoz de la fiscalía, el sospechoso no se pronunció al comparecer en el tribunal que decidió la prolongación de su arresto.
La investigación del drama prosigue paralelamente, según otro portavoz, Gerhard Sedlacek, que subrayó que todavía no se ha fijado la fecha para el segundo interrogatorio de Fritzl por parte de la fiscal encargada del caso, Christiane Burkheiser.
Durante su primer encuentro, el miércoles, el sospechoso habló de él y de su carrera profesional, sin referirse a los crímenes que se le atribuyen.
El sospechoso se expone a una pena de 15 años de cárcel por violación y secuestro de su hija, así como por haber encerrado con ella a tres de los hijos fruto del incesto. También podría ser condenado a cadena perpetua si se prueba que el bebé que murió en 1996, igualmente resultado de esas violaciones, falleció por falta de cuidados. Ambas penas no son acumulativas.
Su abogado ha avanzado que defenderá la irresponsabilidad penal de su cliente para evitar que acabe su vida en prisión.
Terra/AFP
