COSTA RICA-ARMAS
San José, 9 may (ACAN-EFE)- Pistolas de juguete, rifles de balines, cuchillos y granadas plásticas y hasta espadas "mágicas" fueron entregadas por decenas de menores costarricenses a cambio de cuadernos y camisetas, como parte de un programa gubernamental de prevención de la violencia, informó hoy la Presidencia.
El proyecto inició en cuatro escuelas de la provincia caribeña de Limón, una de las más violentas del país y cuenta con el apoyo del Programa de Las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El director de la Fuerza Pública de Limón, Luis Hernández, indicó en un comunicado que "para las autoridades es importante que los escolares sean conscientes del peligro que conllevan las armas de fuego, por ello llegamos a las escuelas con el objetivo de brindar un mensaje preventivo a los infantes".
La respuesta de los estudiantes fue positiva, pues solo el jueves se recogieron decenas de juguetes bélicos, y a cambio, los niños se llevaron a sus hogares cuadernos y una camiseta con el eslogan del proyecto: "¿Armas? no gracias".
Uno de los niños, que no fue identificado, afirmó durante el acto oficial ayer que "las armas no son un juguete, son un problema, porque los juguetes son para divertirse y las armas no", detalla el comunicado de la Presidencia.
"El proyecto busca que las escuelas de todo el país estén libres de armas y que los menores entiendan los daños irreparables que ocasionan; mensaje que fue captado por los niños y niñas que acudieron al llamado, ya que dejaron claro su deseo de alejarse de la violencia y crecer sin miedo", añade la nota oficial.
En lo que va del año, solo en la provincia de Limón, la policía ha reportado el decomiso de 194 armas de fuego, entre las que se incluyen algunas de calibre 12, 38 y 22, además de otras de fabricación artesanal.
De acuerdo con cifras oficiales, la tenencia legal e ilegal de armas en Costa Rica va en aumento, pues mientras en 1989 se inscribieron 1.805 armas de fuego, en 2006 la cifra llegó a 6.018, para un total de 91.253 matrículas en ese periodo.
Sin embargo, la mayor parte de estas armas es utilizada por empresas de seguridad privada pues solo 6,4 por ciento de la población civil afirma contar con un arma propia. ACAN-EFE nda/rsm
Terra/EFE