Brasil-Ambiente-Justicia
Un organismo ambiental público multó por 18,2 millones de dólares a un productor arrocero y alcalde de una ciudad del norte de Brasil, que está preso por un conflicto territorial con tribus indígenas, por irregularidades ambientales, informó el viernes la repartición.
El Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Ibama) anunció una multa de 30,6 millones de reales (USD 18,2 millones al cambio) para el arrocero y alcalde de Pacaraima (estado de Roraima), Paulo Quartiero, por irregularidades en una reserva ambiental del área.
Según estudios de peritos del Ibama apoyados en fotos satelitales y aéreas, Quartiero incurrió en cuatro irregularidades: deforestación de un área de preservación permanente, impidió regeneración natural de la floresta, destruyó una reserva natural y explotó más de lo autorizado por el organismo.
Además, los fiscales del Ibama embargaron 2.800 hectáreas de una hacienda de Quartiero y obligaron a suspender actividades de producción de arroz, ganado y porcinos.
Los fiscales deberán embargar también las maquinarias agrícolas del alcalde.
Quartiero está preso desde el martes en la Superintendencia de la Policía Federal (PF) en Brasilia al ser acusado de ordenar el desalojo a tiros y con bombas caseras de decenas de indígenas que habían invadido una hacienda suya en la reserva estatal de Raposa Serra do Sol, territorio que equivale a casi media Bélgica en la frontera norte con Venezuela y Guyana Francesa.
Por lo menos 10 indios resultaron heridos en la Raposa --legalizada oficialmente en 2005--, según la policía.
El área está en conflicto por la disputa territorial entre tribus de indígenas y productores agropecuarios.
El gobierno del presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva ordenó esta semana ampliar la presencia de Fuerzas Armadas en reservas indígenas situadas en las fronteras, especialmente de la región amazónica, como forma de preservar la seguridad y aliviar las tensiones.
Terra/AFP