América Latina
Por Antonio de la Jara y Mónica Vargas
PUERTO MONTT, Chile (Reuters) - La presidenta chilena, Michelle Bachelet, inspeccionó el sábado parte de la zona afectada por la erupción del volcán Chaitén en el sur del país, que obligó a evacuar a miles tras la expulsión de cenizas que incluso cruzaron a territorio argentino.
Bachelet, quien llegó el viernes a Puerto Montt, distante a unos 200 kilómetros al norte de Chaitén, cumplió así su segunda visita al área golpeada por el macizo que se encontraría en una fase crítica, dicen expertos, luego de entrar en actividad hace más de una semana.
Desde Puerto Montt, que se ha transformado en base de operaciones para las labores de coordinación, se aprecia claramente el hongo de gases del volcán Chaitén, un pequeño macizo de unos 1.000 metros de altura y que no había hecho erupción desde hace unos 9.000 años, según cálculos preliminares.
La mandataria y el ministro de Defensa, Jose Goñi, llegaron hasta el buque Aquiles de la Armada, ubicado en las costas frente al evacuado pueblo de Chaitén, a sólo 10 kilómetros del volcán, y en la nave recibió una explicación detallada por parte de expertos sobre la evolución del volcán.
Antes de regresar a Santiago, Bachelet se trasladó hasta Alto Palena, localidad que también ha sido golpeada por la lluvia de cenizas. Allí se reunió con las autoridades locales y algunos chaiteninos evacuados, a los que les confesó que no hay certeza de si podrán regresar en algún momento a sus viviendas.
Además les dijo que según los expertos con los que se reunió, el material piroclástico que puede emanar violentamente del Chaitén podría arrasar el pueblo del mismo nombre en cuestión de minutos.
Alto Palena es la comuna más austral de la Región de Los Lagos, a unos 1.350 kilómetros al sur de Santiago.
En tanto, el sábado por la tarde empezó la reubicación de decenas de evacuados que estaban en algunos de los albergues acondicionados en escuelas de Puerto Montt, para que puedan retomarse el lunes las clases, suspendidas temporalmente por la emergencia.
Parte de los evacuados fue trasladado a una residencia y su estadía será pagada por el Estado, mientras que otros fueron instalados en locales de la estatal Chiledeportes.
PUEBLOS GOLPEADOS
La presidenta anunció la noche del viernes en Puerto Montt un plan de reconstrucción de la provincia de Palena, que agrupa entre otros pueblos a Chaitén y Futaleufú, para lo que designará a un delegado presidencial que permanecerá en la zona entre uno y dos años.
"Esa es una tarea que tiene medidas de corto, mediano y largo plazo (...) de manera (de) normalizar la situación en la zona de Palena," dijo Bachelet.
La idea es "volver en un plazo de tres meses para (...) evaluar en terreno los avances y compromisos cumplidos."
Las autoridades no han descartado la reubicación del pueblo de Chaitén, que solía ser uno de los destinos favoritos de los amantes del turismo aventura.
Más de 6.000 personas fueron retiradas del área en peligro desde que se inició la emergencia en una operación sin precedentes.
Pero a medida que se mantiene la actividad del Chaitén, aumenta la incertidumbre entre los evacuados de la zona de emergencia, que permanecen en albergues o en casas de familiares en otras ciudades, sin tener claro aún qué va a pasar con ellos.
"No sabemos, hasta el momento, si van a poder volver a ese mismo lugar (...) 0jalá pudiera así ocurrir, o habrá que buscar otra alternativa," dijo a periodistas en Santiago, José Viera-Gallo, ministro secretario general de la presidencia.
Los poblados chilenos no han sido los únicos afectados por la enorme columna de ceniza que ha emanado el volcán. Los vientos regaron el material volcánico, especialmente hacia la ladera de la cadena montañosa que limita con Argentina.
Las cenizas han llegado a provincias argentinas sureñas como Chubut, Neuquén, Río Negro, así como a las centrales La Pampa y Buenos Aires.
En esas zonas crece la preocupación y la incertidumbre por las consecuencias ecológicas que pueda traer una prolongada lluvia de cenizas.
"Estoy tremendamente preocupado porque esto es una catástrofe ambiental, social y ecológica," dijo en Argentina el técnico ambientalista Alejandro Beletzky.
"La presencia de ceniza volcánica en la región, que cae constantemente, es de alto riesgo para los hombres, para la flora y para la fauna. Nos llama la atención la demora de información oficial concreta," agregó.
Chile posee la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo después de Indonesia.
(Con el reporte adicional de Manuel Farías en Santiago y Jorge Otaola en Esquel, Argentina. Editado por Marion Giraldo y Javier Leira)
Terra/Reuters