Internacional
Por Jeffrey Heller
JERUSALEN (Reuters) - Los principales miembros del partido del primer ministro israelí, Ehud Olmert, lo apoyaron el domingo en medio de un escándalo político, alabando su respuesta ante acusaciones de soborno que podrían expulsarlo de su cargo e interrumpir los esfuerzos de paz con los palestinos.
Olmert siguió avanzando con sus tareas, presidiendo la reunión semanal del gabinete y cambiando su foco público hacia una visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, prevista la próxima semana para celebrar el 60 aniversario del Estado de Israel y promover las negociaciones de paz.
"Es absolutamente claro que en este momento no es posible exigir (a Olmert) más de lo que ha dicho, que dimitiría en el momento en que haya una acusación legal," dijo el ministro de Finanzas, Roni Bar-On, miembro del partido de Olmert, Kadima.
El ministro de Transporte, Shaul Mofaz, hablando en una reunión que convocó Olmert con los ministros de Kadima de su gabinete, dijo: "Todo ciudadano tiene el derecho a ser considerado inocente (...) Lo debemos dejar que siga gobernando el país."
Fuentes de Kadima dijeron que sólo la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, principal rival de Olmert en el partido, se abstuvo de hacer comentarios en la sesión.
Tras negar haber cometido soborno, Olmert dijo el jueves que renunciaría si el fiscal general lo procesaba en una investigación de fondos recibidos de un empresario estadounidense. La policía aún está investigando y los cargos no parecen inminentes.
El primer ministro, quien se ha comprometido a seguir gobernando como siempre, no hizo comentarios al gabinete sobre el más reciente de una serie de alegatos de corrupción en su contra.
Se centró en cambio en la visita de Bush y en la violencia actual en la frontera de Israel y Gaza, citando lo que denominó "asuntos sustantivos de valor estratégico" para el futuro de Israel, que dijo discutiría con el líder estadounidense.
En un discurso el sábado, Olmert se comprometió a no ceder en sus esfuerzos para "dar un fin a los sangrientos conflictos que han acompañado nuestra vida en este país desde su establecimiento y desde antes."
(Editado en español por Marion Giraldo)
Terra/Reuters