Argentina-DDHH
La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, denunció el domingo que desconocidos habían ingresado a la sede de la entidad humanitaria en la capital argentina y provocado destrozos, en declaraciones a la prensa.
Bonafini (79 años) relacionó el episodio con las amenazas que había recibido ella y su hija Alejandra hace diez días.
"Estamos volviendo y a la primera que vamos a matar es a tu madre", le dijo una voz desconocida a Alejandra a través del portero eléctrico de su casa la madrugada del 2 de mayo.
"Esto es una señal. A mi hija le dijeron 'estamos volviendo'. Nos están diciendo 'estamos aquí, estamos volviendo y te rompemos todo lo que queremos'", dijo Bonafini en la sede de la entidad.
Según las primeras pericias policiales, las puertas del edificio, en el centro capitalino, fueron forzadas de adentro hacia afuera, por lo que se presume que los delincuentes ingresaron el sábado y permanecieron adentro hasta el domingo.
Los desconocidos revisaron el escritorio de Bonafini y robaron 30 pesos (unos 10 dólares) de una cartera, su pañuelo y una agenda, indicó la dirigente.
También tomaron un sobre con 5.000 pesos (unos 1.500 dólares), pero no robaron cheques al portador por 7.000 pesos destinados al pago del personal de la radio de las Madres y tampoco televisores, DVD y consolas de la oficina de prensa de la entidad, agregó.
Puthod fue testigo contra represores acusados de violaciones a los derechos humanos y había recibido amenazas de muerte.
En setiembre de 2006, desapareció el albañil Julio López (77 años), un testigo clave en el juicio en que fue condenado a cadena perpetua el jefe policial Miguel Etchecolatz. Aún se desconoce su paradero.
Las Madres de Plaza de Mayo nacieron en 1977 cuando buscaban a sus hijos detenidos o secuestrados por la dictadura, que según organismos humanitarios dejó 30.000 desaparecidos.
Terra/AFP