PANAMÁ-TÓXICO
Panamá, 12 may (ACAN-EFE)-El Ministerio Publico (MP) y la Caja de Seguro Social (CSS) de Panamá discrepan en torno a la cantidad de afectados por las medicinas contaminadas del Seguro Social, que se han cobrado la vida de más de cien personas.
La falta de acuerdo se origina en 6.000 frascos de dos medicinas que forman parte del lote de medicamentos contaminados, los cuales fueron recuperados en una inspección realizada por la Fiscalía Superior Especial del MP, que investiga el caso.
El Fiscal Superior Especial, Dimas Guevara, explicó hoy que los frascos tienen el nombre de los dos medicamentos "que causaron mayor estrago (el Expectorante sin Azúcar y la Difenhidramina) y provienen del lote contaminado".
Los envases fueron hallados en el Centro de Lavado y Planchado del Ministerio de Salud (Minsa), en la capital, y son analizados por los Laboratorios de Toxicología Forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMEL)del MP.
Guevara indicó que remitió un informe al Minsa con el nombre de las 6.000 personas recetadas con estas medicinas para determinar si hay nuevas víctimas, pero adelantó que "en su totalidad, prácticamente son nuevas personas que pudieran haber resultado afectadas" por el envenenamiento con los medicamentos contaminados con el tóxico Dietilenglicol.
El informe del MP aparece recopilado en un disco compacto, con el detalle de las etiquetas y los nombres de las personas recetadas, tipo de medicamento, número de lote investigado, médico que recetó y unidad ejecutora.
La CSS aclaró en un comunicado que el listado referido por los medios locales y que toma como fuente al MP, "no corresponde a 6.000 nuevos casos de contaminación por Dietilenglicol".
Para la CSS, es "llamativo" que esta información sea divulgada de esta forma, lo que puede propiciar "un ambiente de alarma (...)en momentos en que el propio MP ha expresado que la investigación está pronta a terminar".
Se trata del listado de las personas cuyos nombres aparecen en los frascos que fueron devueltos ante la alerta sanitaria declarada por la Autoridad de Salud en los meses de septiembre y octubre de 2006 y de aquellos que fueron recolectados casa por casa por las propias autoridades, explicó el Seguro Social.
La CSS añadió que este listado "contiene muchos productos que no corresponden a los medicamentos contaminados".
El Seguro Social recordó que en 2006 llamó a todos los pacientes que hubiesen tenido una receta de los medicamentos contaminados, incluyendo a las 6.000 que devolvieron estos productos, para que se realizarán una prueba de Creatinina para medir el funcionamiento de los riñones.
Recalcó que a nivel nacional se realizaron más de 70.000 exámenes de creatinina para identificar posibles afectados.
Subrayó que si alguno hubiese presentado valores que sugirieran posible afectación "habría sido tratado como lo están siendo hoy en día los 65 pacientes sobrevivientes a quienes sí se les ha confirmado afectación por el IMEL del MP".
"Se ha vertido información sesgada que indica, que la institución (CSS) no está en capacidad de atender a estas personas", apuntó.
Empero, la CSS indicó que una vez reciba "oficialmente" la información de estos 6.000 frascos comparará dichos nombres con la base de datos de las creatininas para determinar si alguno de estos pacientes no se realizó los exámenes correspondientes.
El caso del envenenamiento estalló en 2006, cuando se descubrió numerosas muertes entre pacientes del Seguro Social que habían consumido medicinas que contenían Dietileneglycol, un alcohol industrial no apto para el consumo humano, en lugar de glicerina pura, que era el componente correcto.
Aunque el gobierno tiene registrados más de cien muertos, el fiscal Guevara investiga más de 500 muertes denunciadas, supuestamente por el tóxico.
Según las investigaciones, el dietilene glycol viajó desde China a pedido de una empresa española, Rasfer Internacional, que a su vez lo reexportó a la panameña Medicom, proveedora del Seguro Social desde hace años, y cuyo gerente está preso.ACAN-EFE fa/av
Terra/EFE