Hillary Rodham Clinton tiene motivos de sobra para esperar una gran victoria el martes en las elecciones primarias de West Virginia, pero pocas esperanzas de alterar la ventaja que le lleva su rival Barack Obama.
Clinton en aprietos
Hablan seguidores y opositores de Obama

Sea como fuere, reina interés en los comicios, al juzgar por un récord de más de 70.000 personas que concurrieron a votar anticipadamente en el sistema particular de este estado.
El senador por Illinois parece estar a pocas semanas de asegurarse la candidatura demócrata, independientemente de lo que ocurra en West Virginia o en otro bastión de su rival, Kentucky, una semana después.
Obama ya está enfocado en el candidato republicano John McCain y no en su rival demócrata. Pero Clinton no se rinde.
La senadora de Nueva York imploró a los votantes de West Virginia, en cuatro eventos en lunes, que le den una victoria convincente.
"Este podría ser el voto más importante de vuestra vida", dijo en Fairmont.
E invocó a la historia para contrarrestar las inexorables matemáticas que dan a Obama una ventaja casi inexorable.
"Insisto en que ningún demócrata ha ganado la Casa Blanca desde 1916 sin ganar West Virginia", dijo.
Obama hizo una sola presentación en el estado, donde habló de su amor por la nación y su convicción de que los veteranos de las guerras de Afganistán e Irak merecen mejor atención de su gobierno.
"En momentos en que enfrentamos el retorno (de soldados) más numeroso desde la Segunda Guerra Mundial, la verdadera prueba de nuestro patriotismo es si atenderemos a nuestros héroes a su regreso tan bien como ellos nos han servido a nosotros", afirmó.
Terra/AP