América Latina
La Corte Nacional Electoral puso en marcha el martes el calendario para el referendo del 10 de agosto que definirá la continuidad o no del presidente Evo Morales y de los prefectos (gobernadores), una salida que pretende dirimir el conflicto político del país.
En avisos pagados en los diarios del país, el tribunal dijo que el padrón electoral será actualizado a partir del 10 de mayo.
Pero un día después de que Morales lanzara la ley convocando al referendo revocatorio, dos líderes opositores plantearon más bien recortar el mandato de Morales y llamar a comicios anticipados, propuesta que el gobierno descartó.
Las discrepancias afloraron entre la oposición política conservadora en el congreso y los líderes regionales autonomistas, que creen que la consulta podría dar ventajas a Morales.
El líder cívico de Santa Cruz, Branko Marinkovic, el mayor opositor de Morales, dijo que el referendo revocatorio llevará al país a una "mayor inestabilidad" y propuso más bien adelantar las elecciones, que deben celebrarse en 2010.
"Que el pueblo con su voto sea el que defina un pacto nacional. Que renueve el Congreso y se pueda establecer un nuevo proceso constituyente, porque en Bolivia nada está funcionando", declaró Brankovic el lunes a periodistas.
También el prefecto opositor Manfred Reyes Villa propuso un renuncia colectiva del Presidente, legisladores y prefectos para "darle al ciudadano a elegir una vía de paz".
Pero el viceministro de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, dijo el martes que "acortar el mandato presidencial no es una vía legal y denota el interés de grupos de poder que buscan destituir al gobierno. El referendo revocatorio es una salida legal", replicó, en declaraciones a radio Erbol.
En medio de la polémica, Morales intenta encaminar un diálogo que comenzó el lunes con cinco de los nueve prefectos. Otros cuatro, que impulsan procesos de autonomía en sus regiones, entre ellos Rubén Costas, de Santa Cruz, rechazaron la convocatoria alegando que "no se necesita una conversación más" sino "un pacto nacional" que el gobierno no está en condiciones de garantizar.
El diálogo pretende hallar salidas a la demanda de autonomía de cuatro regiones, el proyecto de reforma constitucional, la situación económica y un "pacto productivo" para hacer frente a una eventual escasez de alimentos.
La crisis política y regional que mantiene enfrentado al país gira en torno a la reforma constitucional de corte indigenista que impulsa el mandatario y la demanda autonomista liderada por Santa Cruz. Ambos proyectos plantean dos visiones contrapuestas sobre el estado boliviano.
El presidente de la Comisión Europea, Juan Manuel Barroso, comentó durante una visita a México que Bolivia "es un país que tiene problemas ahora de estabilidad que son muy grandes, pero esperamos que las instituciones democráticas en Bolivia puedan encontrar la solución y el respeto de la Constitución para la estabilidad de ese país".
Según expertos, el referendo revocatorio no ataca el problema de fondo que es la crisis estatal aunque abre una tregua social y aleja la amenaza de la violencia.
Sin embargo, la nueva coyuntura devolvió la iniciativa política a Morales, que parecía arrinconado tras el triunfo del "sí" al estatuto de autonomía de Santa Cruz, y a la oposición la posibilidad de bloquear la reforma constitucional ya que no puede haber dos referendos en un año. El proyecto de constitución debe ser ratificado en dos consultas que aún no tienen fecha.
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El corresponsal de The Associated Press en México, Eduardo Castillo, contribuyó con este despacho.
Terra/AP