GUATEMALA-ADOPCIONES
Guatemala, 13 may (ACAN-EFE)- Dos madres guatemaltecas localizaron hoy a las que creen son sus hijas robadas para darlas en adopciones ilegales y están a la espera de unas pruebas de ADN para poner fin a un drama de casi dos años.
Norma Cruz, titular de la Fundación Sobrevivientes, una organización que asiste y asesora a mujeres víctimas de violencia, anunció en rueda de prensa que las niñas fueron localizadas a través de la Procuraduría General de la Nación (PGN).
Las dos madres, Ana Escobar y Olga López, ya tienen en su poder a sus presuntas hijas, Esther y Arlene, respectivamente, luego de que la PNG las entregara el lunes a un tribunal de la niñez, tras recibirlas de los abogados que tramitaban sus adopciones, apuntó.
Sin embargo, Cruz explicó que sólo las pruebas de ADN que se les practicarán a las madres y a sus supuestas hijas van establecer la veracidad del parentesco.
Ana y Olga se han aferrado a estas pequeñas y entre lágrimas esperan el fin del drama que sufren desde el 2006, cuando fueron robadas sus hijas.
La hija de Olga fue robada el 27 de septiembre de 2006 y la de Ana el 26 de marzo del mismo año, con la intención de ofrecerlas en adopciones a través de canales ilegales.
Hace dos semanas, estas dos madres guatemaltecas, junto a Loyda Rodríguez y Raquel Par, a quienes también les robaron sus hijas en 2006, y Norma Cruz, mantuvieron una huelga de hambre de una semana en las afueras del antiguo Palacio de Gobierno para reclamar la aparición de sus pequeñas.
"Nos sentimos satisfechas por los resultados de la huelga de hambre, porque logramos forzar al sistema a que investigara el paradero de las cuatro niñas robadas", expresó Cruz.
Se presume que las hijas de Raquel y Loyda ya fueron dadas en adopción a familias estadounidenses.
Cruz hizo un llamado para que el drama que viven estas madres y las pequeñas niñas no se repita en Guatemala, mientras Olga López lloraba por la alegría de haber encontrado a la que cree su hija y a la que, dijo no está dispuesta a renunciar.
Empero comentó que el caso de Olga es un poco complicado porque cuando le robaron a la niña, solo tenía seis meses de edad y casi no recuerda sus características físicas.
"Sólo me acuerdo que era enojada y que no tomaba pacha (biberón)", dijo entre sollozos Olga, madre de otros tres niños de 14, 12 y 5 años de edad.
No obstante, la menor que ahora tiene en su poder no le teme y se arrulla en sus brazos, por lo que ella está segura de que es su hija.
"La vamos a llevar al pediatra porque está un poco enferma", dijo la activista, visiblemente emocionada porque las acciones que realiza están dando resultados.
Olga López está con la niña en la sede de la Fundación Sobrevivientes, en el centro de la capital, mientras que Ana se llevó a la pequeña a su casa, en el norte de la ciudad.
Ambas confían en que las pruebas de ADN establecerán que son sus hijas.
"La niña que tiene Ana se parece a ella, casi son idénticas", anotó Cruz.
La prueba a Ana Escobar y Esther se practicará el próximo jueves en un Tribunal de la Niñez de Guatemala con fondos de la Fundación Sobrevivientes, que recibe recursos del Estado.
Mientras que en el caso de Olga López aún no existe una fecha, porque lo tendrá que realizar el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), que deberá enviar las pruebas a un laboratorio de España, explicó Cruz. ACAN-EFE oro/aic (con fotografías)
Terra/EFE