América Latina
Por Adriana Garcia
WASHINGTON (Reuters) - El Gobierno estadounidense dijo el martes que espera que la extradición al país de 14 ex jefes paramilitares colombianos ayude a convencer a opositores demócratas en el Congreso a apoyar un pendiente pacto comercial con la nación andina, aunque analistas creen que será difícil.
Colombia, principal aliado de Estados Unidos en América Latina, extraditó el martes de manera sorpresiva al grupo de paramilitares desmovilizados para que respondan por cargos de narcotráfico en el país norteamericano, luego que incumplieron acuerdos dentro de una negociación de paz.
"Ciertamente esperaríamos que esto lograra persuadir a los líderes demócratas en el Congreso, específicamente a la presidenta (de la Cámara de Representantes, Nancy) Pelosi, para que viera esto como otra señal," afirmó Dana Perino, portavoz de la Casa Blanca, tras ser consultada por periodistas.
Perino dijo que la aprobación del acuerdo comercial es importante para el combate del narcotráfico y respaldó la lucha del presidente Alvaro Uribe por mejorar la seguridad en el país, dividido por un conflicto de décadas entre paramilitares, la guerrilla de izquierda y fuerzas del Gobierno.
Líderes demócratas que controlan el Congreso han puesto trabas al pacto comercial expresando preocupaciones por el alto número de asesinatos de sindicalistas y la impunidad.
Los precandidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos, los senadores Barack Obama y Hillary Clinton, se han manifestado en contra del pacto por las mismas razones.
La entrega de los antiguos comandantes paramilitares ocurre en medio de un escándalo que compromete a varios legisladores colombianos cercanos al presidente Uribe con esos escuadrones, acusados de cometer violaciones de los derechos humanos.
El Departamento de Estado estadounidense, por su lado, destacó la "fuerte relación" entre ambos países e indicó que las extradiciones "demuestran el compromiso del Gobierno colombiano en seguir con el proceso de justicia y paz."
Sean McCormack, portavoz del departamento, aseguró que la Justicia estadounidense deberá dar acceso a informaciones sobre los crímenes cometidos por esos paramilitares a las familias de las víctimas y a todos los colombianos.
DIFICIL PRONOSTICO
Analistas que siguen temas de América Latina en Washington coincidieron en ver el gesto de Uribe como una forma de mostrar a Estados Unidos que su país está buscando solucionar los problemas que bloquean el acuerdo comercial, pero consideraron que será difícil cambiar la opinión de los demócratas.
Colombia, cuyo Gobierno debe demostrar que lucha contra la impunidad, recibe más de 500 millones de dólares al año en ayuda de Washington para combatir el narcotráfico y la guerrilla bajo el llamado "Plan Colombia."
"Me da lástima decir que gestos tan importantes (como las extradiciones) no van a poder superar la resistencia demócrata al TLC. Estamos muy cerca de las elecciones y los temas de los derechos humanos y de los sindicalistas quedan como una cuestión central para los demócratas," dijo Cynthia Arnson, del centro de investigación Woodrow Wilson Center.
Además del componente electoral, los demócratas están muy vinculados a los sindicatos en Estados Unidos y forman su principal base de sustento político.
La federación sindical estadounidense AFL-CIO prometió seguir con su campaña contra el acuerdo, sin dejarse influir por las extradiciones, y convocó para el miércoles a una conferencia de prensa en el Congreso con participación de sindicalistas colombianos.
"Estados Unidos está en recesión. Lo último que necesitamos es aprobar un tratado de libre comercio que no va a hacer nada por los trabajadores estadounidenses o colombianos," dijo John Sweeney, presidente de AFL-CIO, citado en un comunicado.
Para Sweeney, el acuerdo no merece ser votado porque "los trabajadores colombianos enfrentan amenazas de muerte cuando consideran formar un sindicato o negociar por una vida mejor."
(Reporte de Adriana Garcia y Jeremy Pelofsky, editada por Silene Ramírez)
Terra/Reuters