ARGENTINA-PROTESTAS
Buenos Aires, 13 may (EFE)- Las patronales agropecuarias de Argentina llevaron hoy al Parlamento las reclamaciones que las mantienen enfrentadas con el Gobierno desde hace dos meses por los impuestos a las exportaciones de granos y la falta de un política integral para el sector.
Mientras tanto, agrupaciones sociales oficialistas advirtieron que si la huelga del campo "se profundiza", saldrán a las carreteras para respaldar al Gobierno.
Dirigentes de las entidades rurales fueron recibidos en la sede del Congreso por diputados y senadores de la oposición, quienes plantearon como objetivo del encuentro la búsqueda de una solución al conflicto agropecuario y la creación de un "espacio de debate" que impulse medidas legislativas concretas para el campo.
A la reunión asistieron los presidentes de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens; de Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías, y de Coninagro, Fernando Gioino, así como Alfredo De Angeli, dirigente de la Federación Agraria Argentina, entre otros.
El encuentro, convocado como una "audiencia pública", fue impulsado por la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y Propuesta Republicana, los principales partidos opositores.
Al término de la reunión, Llambías lamentó "la ausencia del oficialismo" en la audiencia y dijo que en la misma hubo coincidencia en la necesidad de "solucionar el conflicto lo más pronto posible".
De Angeli, en tanto, consideró que esta controversia "juntó a todos" y pidió a los legisladores que "dejen las miserias humanas e ideológicas y se unan para ayudar" al sector agropecuario.
Más temprano, Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina, había señalado que, aunque el diálogo entre el campo y el Gobierno está cortado, el sector agropecuario espera una convocatoria de las autoridades para retomar las negociaciones.
"Si se quiere, si hay humildad y racionalidad del lado del Gobierno, se puede discutir", aseguró.
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, acusó a los dirigentes rurales de arruinar las negociaciones con el Ejecutivo a último momento, de manera intencional y "cuando estaba todo prácticamente acordado".
Además de no comercializar granos destinados a la exportación, desde el jueves pasado las entidades del campo llevan a cabo manifestaciones y bloqueos temporales de carreteras en distintos puntos del país.
Las patronales agropecuarias resolvieron retomar el paro tras más de un mes de "tregua" debido a que el Gobierno no acepta discutir la política fiscal para el sector, que fue el detonante de la huelga de tres semanas que habían realizado en marzo último.
En una rueda de prensa, el dirigente piquetero Luis D'Elía, titular de la Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat, indicó hoy que las organizaciones sociales oficialistas "saldrán a las carreteras" a "respaldar" al Gobierno de Cristina Fernández si el conflicto continúa.
"No queremos hacer cortes sino permanecer a la vera de las rutas, informando, diciendo por qué deben seguir las retenciones (impuestos a las exportaciones)", sostuvo D'Elía antes de volver a calificar la protesta como "un golpe de Estado económico y político".
El conflicto agropecuaria ha comenzado a dividir opiniones en el gobernante Partido Justicialista (peronista) y se trasladó al Parlamento, donde la oposición se unió en favor del campo.
Los dirigentes rurales han logrado involucrar en el asunto a gobernadores provinciales, entre ellos varios peronistas o aliados del Ejecutivo, además de recibir el apoyo de alcaldes y diputados oficialistas y a las fuerzas opositoras. EFE cw/jgc
Terra/EFE