BIRMANIA-CICLÓN
Bangkok, 14 may (EFE)- La Junta Militar de Birmania prohibió el acceso a las zonas afectadas por el ciclón Nargis, en el delta del río Irrawaddy, a todos los medios de comunicación locales y cualquier extranjero, informaron hoy fuentes de la disidencia.
El régimen quiere evitar así que salgan imágenes y relatos de la devastación y la situación de los damnificados por la tormenta, cuyo saldo mortal es hasta ahora de casi 32.000 fallecidos y unos 30.000 desaparecidos, según los datos oficiales.
Sin embargo, la ONU calcula entre 63.000 y 102.000 muertos, más de 220.000 personas en paradero desconocido y cerca de dos millones de afectados.
Testigos citados por el exilio birmano en Bangkok dijeron que las fuerzas de seguridad han montado numerosos controles a lo largo de la carretera que lleva al delta y si un extranjero quiere pasar, debe disponer de un permiso expreso para ello.
Por su parte, cualquier birmano debe presentar documentos que demuestren que reside o tiene familiares en las zonas afectadas.
Al menos 20 cooperantes locales que transportaban comida y medicinas para los damnificados tuvieron que regresar ayer a Rangún, después de que un puesto del Ejército les rechazase por no disponer de la autorización del comandante militar pertinente.
La Junta Militar acepta la llegada de ayuda pero no quiere a los cooperantes extranjeros, e insiste en que sean sus propios funcionarios los encargados de repartir el material de emergencia.
Vastas áreas del delta del Irrawaddy siguen aisladas y a ellas no puede llegar la asistencia, mientras que la disidencia ha denunciado que algunos soldados confiscan a las ONG la mitad de cada cargamento de ayuda.
El régimen birmano, a través de su poderoso aparato de propaganda, sigue ocultando a la población la auténtica magnitud del desastre y bombardea imágenes del jefe de la Junta Militar, Than Shwe, y otros generales dando ayuda a los damnificados.
Sin embargo, no muestra ni menciona los miles de cadáveres que todavía flotan en el delta. EFE fmg/csm/rma
Terra/EFE