América Latina
Por Anahí Rama
CULIACAN, México (Reuters) - Miles de soldados tomaban el martes las calles de Culiacán, en el norteño estado mexicano de Sinaloa, para reforzar un operativo del Gobierno contra el narcotráfico, tras varios asesinatos de jefes policiales federales y luchas entre grupos de narcos rivales.
La ciudad, capital de un estado conocido como el corazón del territorio del Cártel de Sinaloa, uno de los más poderosos de México, lucía sitiada por cientos de retenes militares donde los soldados, armados con fusiles de asalto, revisaban vehículos en busca de armas y drogas.
Los soldados y agentes policiales, algunos en tanquetas armadas con ametralladoras, recibieron la orden de redoblar la lucha contra el narco y contra el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín "el Chapo" Guzmán, el hombre más buscado de México y fugitivo tras escapar de prisión hace años.
"Vamos a llevar a cabo patrullajes en el área conurbada (de Culiacán), para acotar los espacios al crimen organizado," dijo a Reuters en uno de los retenes el coronel Agustín Vallejo, comandante de uno de los regimientos que llegaron a Culiacán en horas de la noche del lunes.
Pese al despliegue policial y militar, en horas de la noche al menos una persona murió en un tiroteo entre grupos de pistoleros rivales cerca de la ciudad universitaria de Culiacán, según reportes de policía y testigos.
La violenta guerra entre cárteles rivales por el control de las rutas del tráfico hacia el mercado de Estados Unidos, y en contra de las fuerzas de seguridad, ha cobrado más de 1,100 muertos en lo que va del año en el país latinoamericano.
En una conferencia de prensa en la ciudad, durante una reunión del gabinete de Seguridad del Gobierno, el fiscal general de México, Eduardo Medina Mora, dijo que "las últimas semanas han sido muy violentas en Sinaloa, con muertes y ejecuciones, con un mayor despliegue de armas, saña y capacidad de fuego."
Por su parte el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, dijo también en la conferencia que "en total, son 2,723 elementos para reforzar la seguridad y ser más efectivos en la lucha contra el crimen organizado."
Durante la reunión del gabinete, podían verse helicópteros patrullando la ciudad.
SANGRIENTA SEMANA
En la capital estatal fue asesinado el jueves uno de los hijos de Guzmán, Edgar, de 22 años, junto a otras dos personas, a manos de sicarios de una banda rival, según las autoridades.
Y un primo de "El Chapo" fue arrestado el fin de semana.
Periódicos locales reportaron en los últimos días la aparición de carteles y mantas en Culiacán con amenazas contra el gobernador del estado, Jesús Aguilar, y la violencia ha recrudecido.
Medios locales atribuyen el alza de la violencia a una guerra entre las organizaciones criminales rivales de Guzmán y Arturo Beltrán Leyva, cuyo hermano Alfredo fue detenido en enero.
"Esperemos que con esto podamos retomar la normalidad, es lamentable lo que está pasando," dijo mientras esperaba que los militares revisaran su lujosa camioneta blanca Jesús Mardueña, un médico de 43 años.
Periodistas de Reuters vieron un convoy de vehículos militares, algunos con ametralladoras, salir de una base del Ejército hacia el cercano pueblo de Navolato, también conocido como un centro de operaciones del narco.
Al pasar, dejaron atrás a una grúa que arrastraba a una camioneta de la policía local, acribillada a balazos.
La semana pasada, en diferentes puntos del país, fueron asesinados seis jefes policiales, entre ellos Edgar Millán, coordinador de seguridad regional de la policía federal.
Los violentos choques entre los cárteles rivales dejaron el año pasado más de 2,500 muertos, a pesar de los operativos lanzados por el presidente Felipe Calderón, quien ha desplegado decenas de miles de soldados y policías federales para tratar de frenar el derramamiento de sangre.
(Reporte adicional de Mica Rosenberg y Bárbara Obeso, editada por Pablo Garibian y Silene Ramírez)
Terra/Reuters