América Latina
BOGOTA (Reuters) - Colombia exigió el miércoles a Ecuador una explicación de los supuestos contactos que realiza con la guerrilla de las FARC para la liberación de 40 personas secuestradas, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, y recordó que se trata de un grupo terrorista.
El Gobierno del presidente Alvaro Uribe envió una nota de protesta a Ecuador, la más reciente originada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en medio de una prolongada disputa en la que Quito mantiene rotas sus relaciones diplomáticas con Bogotá.
"El Gobierno de Colombia considera una violación a las normas internacionales, que obligan a todos los estados a luchar contra el terrorismo, cualquier comunicación o intento de comunicación con estos grupos terroristas que no se haya convenido y autorizado previamente con el Gobierno colombiano," dijo la nota del Ministerio de Relaciones Exteriores.
"Cualquier actuación en contravención a estos preceptos serán puestos en conocimiento de los organismos pertinentes," agregó.
La protesta de Colombia se conoció horas después de que Ecuador reveló información reservada para ratificar la política del presidente Rafael Correa de frenar las operaciones de las FARC en su territorio y desvirtuar acusaciones del Gobierno de Uribe sobre una actitud permisiva frente a los rebeldes.
La nota se divulgó un día antes de que la Interpol revele un informe sobre la autenticidad de los archivos encontrados en los computadores del comandante de las FARC Raúl Reyes, muerto en un bombardeo de las Fuerzas Militares de Colombia sobre una zona selvática de Ecuador.
Correa calificó el ataque de comienzos de marzo, en el que murieron el líder rebelde y al menos 24 personas más, como una masacre que violó la soberanía de su país y horas después rompió relaciones diplomáticas con Colombia.
En medio de la crisis en la que se involucró Venezuela en apoyo de Ecuador y que estuvo al borde de provocar un conflicto regional, Colombia, con base en archivos encontrados en los computadores de Reyes, denunció nexos de Correa y del presidente Hugo Chávez con las FARC, pero los dos negaron las acusaciones de Bogotá.
Colombia también exigió a Correa rectificar unas declaraciones según las cuales la liberación de Betancourt, secuestrada hace más de seis años, se frustró por el ataque contra el campamento de Reyes.
"El presidente Correa siempre manifestó que no haría ningún contacto con las FARC sin la autorización de nuestro Gobierno. Por lo tanto no es cierto que estuviera adelantando gestiones para ese efecto," sostuvo la nota de Colombia.
Colombia y Ecuador comparten una frontera terrestre de 586 kilómetros a lo largo de la que existe presencia de la guerrilla de las FARC y cultivos de hoja de coca, la materia prima para la cocaína.
(Reporte de Luis Jaime Acosta; Editado por Patricia Avila)
Terra/Reuters